La prevención como pilar del bienestar animal
Los animales de compañía ocupan un lugar central en millones de hogares argentinos y su bienestar se ha convertido en una prioridad creciente. La expectativa de vida de perros y gatos aumentó en las últimas décadas, y con ella, la necesidad de acompañar cada etapa con cuidados específicos que van más allá de la atención reactiva.
Según la veterinaria especializada Cat Henstridge, citada por The Independent, “la nutrición es fundamental para tener una mascota sana”. Esta mirada se complementa con las recomendaciones de organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, que enfatizan la importancia de la atención veterinaria regular y de por vida.
Los 5 hábitos esenciales
- Controles veterinarios regulares: permiten actualizar vacunas, desparasitación y control de pulgas, además de detectar enfermedades en etapas tempranas.
- Mantener un peso adecuado: los perros con condición corporal óptima viven en promedio 1,8 años más que sus hermanos con sobrepeso.
- Actividad física diaria: paseos para perros y juego breve varias veces al día para gatos, beneficioso para el peso y la salud cerebral.
- Prevención e higiene: limpieza de espacios, manejo seguro de heces y control de parásitos que pueden transmitir enfermedades a humanos.
- Observación de cambios: revisar mensualmente al animal para detectar bultos, protuberancias o alteraciones de conducta.
El peso: un factor decisivo en la longevidad
Un estudio citado por la North Carolina Veterinary Medical Association reveló datos contundentes: los perros que mantienen una condición corporal óptima no solo viven más, sino que presentan una aparición más tardía de enfermedades crónicas y una osteoartritis menos severa. El veterinario Jeff Munn afirmó que “una mascota delgada no solo está más sana”, sino que también goza de mejor movilidad y comodidad en sus años avanzados.
La Morris Animal Foundation advierte que los animales mayores tienden a aumentar de peso debido a cambios metabólicos y menor actividad, lo que puede reducir su esperanza de vida.
Ejercicio: adaptado a cada especie y edad
Para los perros, las caminatas diarias son fundamentales: favorecen el control del peso, la salud articular y cardiovascular, y estimulan la mente. En gatos, el juego intermitente varias veces al día ayuda a sostener la salud cerebral y prevenir el deterioro cognitivo, según la fundación.
Los juguetes interactivos con comida también se recomiendan para mantener activos a perros y gatos desde el punto de vista mental y físico.
Higiene y prevención: una barrera contra enfermedades
Los CDC recomiendan ofrecer buena alimentación, agua fresca, una cama limpia y mucho ejercicio, además de mantener al día las vacunas y el control de pulgas y garrapatas. Estos parásitos pueden transmitir enfermedades tanto a las mascotas como a las personas, por lo que su control es esencial.
La higiene diaria incluye recoger excrementos, limpiar de inmediato orina, vómito o materia fecal, lavarse las manos tras el contacto y cambiar la arena de los gatos todos los días. Para perros, se desaconsejan las dietas crudas por el riesgo de gérmenes como Salmonella y Listeria.
La observación como herramienta de seguimiento
La Morris Animal Foundation sugiere revisar a la mascota una vez al mes para identificar bultos, protuberancias o zonas sensibles, ya que estos cambios pueden ser benignos o indicar un problema de salud. La observación del ánimo, la energía y la conducta alimentaria complementa los controles veterinarios y permite una intervención temprana.
La alimentación: un factor que cambia con la edad
Los cachorros y gatitos requieren dietas específicas para su desarrollo cerebral, con ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) de origen marino, según Henstridge. El paso a la adultez varía según la raza: las razas pequeñas pueden cambiar a alimento de adulto alrededor del año, mientras que las medianas y grandes necesitan más tiempo.
La decisión depende del grado de madurez, crecimiento, peso y desarrollo de cada animal, buscando sostener energía, salud intestinal y condición corporal.