Los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory lograron un hito excepcional al extender la operatividad de la sonda Voyager 2, que se encuentra a más de 21.000 millones de kilómetros. Mediante una audaz maniobra denominada Big Bang, se liberó energía vital para mantener sus instrumentos científicos activos por al menos un año más, desafiando los límites del espacio profundo.

Una hazaña de ingeniería a 21.000 millones de kilómetros

La NASA ha logrado un hito excepcional en la historia de la exploración espacial. Según informaron diversos medios especializados el 7 de agosto de 2026, los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory (JPL) consiguieron prolongar la vida útil de la legendaria sonda Voyager 2, evitando el apagado de sus instrumentos científicos clave.

Lanzada el 20 de agosto de 1977, la nave lleva casi cinco décadas navegando el cosmos. La maniobra, bautizada como Big Bang, consistió en apagar simultáneamente ciertos dispositivos eléctricos de alto consumo y sustituirlos por alternativas más eficientes, manteniendo al mismo tiempo la temperatura interna de la nave.

El desafío de la energía en el espacio profundo

Las sondas Voyager obtienen su energía de generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG), dispositivos que convierten el calor de la desintegración del plutonio en electricidad. Debido al agotamiento constante del plutonio, ambas sondas pierden aproximadamente 4 vatios de potencia cada año. Actualmente, Voyager 2 cuenta con unos 220 vatios de potencia, muy por debajo de los 470 vatios originales.

Voyager 2

Lanzamiento: 20 de agosto de 1977
Distancia a la Tierra: 21.367 millones de km (142,83 UA)
Tiempo de señal (ida): 19 horas, 47 minutos
Instrumentos activos: 3 (CRS, MAG, PWS)

Voyager 1

Lanzamiento: 5 de septiembre de 1977
Distancia a la Tierra: 25.559 millones de km (170,86 UA)
Tiempo de señal (ida): 23 horas, 40 minutos
Instrumentos activos: 2 (MAG, PWS)

¿Qué estudia la Voyager 2 en el espacio interestelar?

La Voyager 2 es una de las pocas misiones que cruzó la heliopausa (en noviembre de 2018) para adentrarse en el espacio interestelar. Sus instrumentos analizan partículas, campos magnéticos y ondas que llegan desde regiones alejadas de la influencia solar. La NASA destaca que esta información es única e irreemplazable por otros instrumentos en funcionamiento actualmente.

El futuro de las sondas gemelas

El éxito en la Voyager 2 lleva a la NASA a planear la misma estrategia en la Voyager 1 en los próximos meses. Según estimaciones de especialistas, el final de estas misiones se vislumbra de la siguiente manera:

  • 2031: Se apagarían los últimos instrumentos científicos en ambas sondas.
  • 2036: Se dejaría de recibir telemetría debido a la baja intensidad de la señal.
  • 2040: Se agotaría la hidracina de la nave (combustible para el control de actitud).

Fuentes consultadas: Infobae, Sondasespaciales, Diario Cronica.