Un acuerdo que nació con esperanza y murió en la desconfianza
El 17 de junio de 2026, en Versalles, Irán y Estados Unidos firmaron un Memorando de Entendimiento con el objetivo de poner fin a la guerra de forma permanente y resolver la disputa sobre el programa nuclear iraní. El pacto establecía un alto el fuego temporal de 60 días y un marco para futuras negociaciones. Sin embargo, el plazo venció el lunes 17 de agosto sin que se lograra ningún avance concreto, y las posiciones de ambas partes se han radicalizado.
El presidente estadounidense, Donald Trump, fue tajante al descartar una extensión del acuerdo. En una entrevista con Fox News, afirmó que Irán debe "ondear la bandera blanca de rendición" y que su país mantiene el control del estrecho de Ormuz. Incluso llegó a amenazar con declarar esa vía marítima como "territorio de los Estados Unidos", una declaración que ha generado alarma en la comunidad internacional.
Irán refuerza su postura y exige condiciones innegociables
El presidente del Parlamento iraní y negociador jefe, Mohamad Baqer Qalibaf, insistió este martes 18 de agosto en que Irán no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos cumpla con sus compromisos. Entre las condiciones mencionó el levantamiento del bloqueo, la liberación de activos congelados, el fin de las sanciones petroleras y el cese de operaciones militares en todos los frentes, incluyendo las de Israel contra el Líbano.
Qalibaf, ex guardia revolucionario, advirtió que la República Islámica se ha reforzado militarmente durante las semanas de tregua y está lista para "imponer una mayor derrota" a Estados Unidos. Un alto funcionario iraní citado por Reuters declaró que Teherán podría ejecutar un ataque militar "oportuno y preciso" para romper el bloqueo naval estadounidense si la diplomacia fracasa.
El estrecho de Ormuz: el punto más caliente del planeta
El estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo: antes de la guerra circulaba por allí una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del planeta. El Memorando de Entendimiento otorgaba a Irán un papel vago en la facilitación del tránsito, lo que Teherán interpretó como un derecho a gestionar el estrecho y potencialmente cobrar tarifas. Washington rechazó esa lectura.
Una semana después de la firma del acuerdo, Irán comenzó a disparar contra embarcaciones que usaban una ruta alternativa supervisada por EE.UU. a lo largo de la costa de Omán. Estados Unidos respondió con ataques, canceló las exenciones que permitían a Irán vender petróleo y restableció el bloqueo de puertos iraníes. Cada parte acusó a la otra de violar el pacto, que hoy prácticamente no existe.
Contactos indirectos y mediación de Pakistán
A pesar del estancamiento, surgieron indicios de contactos extraoficiales. Según Axios, la exdirectora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard habló con un líder kurdo iraquí con vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), transmitiendo un mensaje al comandante de la IRGC, el general Ahmad Vahidi. Trump confirmó esa información en una entrevista telefónica con Fox News.
El enviado especial de Trump y su yerno, Jared Kushner, declaró que "las conversaciones entre el gobierno estadounidense y diferentes sectores del gobierno iraní en todos los ámbitos son probablemente más sólidas que nunca", aunque evitó dar detalles.
Pakistán, que medió en el acuerdo de junio, señaló que el plazo vencía el lunes y expresó su esperanza de que se prorrogara. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Tahir Andrabi, afirmó: "No estamos cerrando el capítulo. Pakistán está haciendo esfuerzos totales para llevar a las dos partes a la mesa de negociaciones".
Recompensas por soldados estadounidenses y amenazas a Omán
La Guardia Revolucionaria iraní oficializó el pago de 30.000 dólares por cada soldado estadounidense capturado, y 60.000 dólares si la captura la realiza una mujer. Esta medida busca desalentar una invasión terrestre, que Washington ha evitado precisamente para no exponer a sus tropas.
Trump, por su parte, amenazó a Omán: "Si Omán se interpone en nuestro camino, los bombardearemos sin piedad", dijo a Fox News. Irán mantiene negociaciones por separado con Omán sobre la gestión del estrecho y afirma que están cerca de un acuerdo.
Impacto global: petróleo y economía
El tránsito por Ormuz, que aumentó tras el acuerdo provisional, volvió a caer a una pequeña fracción de los niveles previos a la guerra. El petróleo volvió a superar los USD 90 por barril ante la incertidumbre. La economía iraní sufre una inflación disparada y el riesgo de protestas antigubernamentales crece, como las que fueron reprimidas en enero.
Mientras tanto, los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen comenzaron a atacar petroleros saudíes en el mar Rojo, amenazando otra ruta comercial crucial. El analista internacional Andrés Repetto, en diálogo con LN+, advirtió que "hay analistas que hablan de la posibilidad de que lo que vimos hasta ahora es la calma antes de la tempestad" y que Irán se prepara para una ofensiva mayor.
La guerra entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques de Washington e Israel contra territorio iraní. Desde entonces, el conflicto se ha extendido a varios frentes, con consecuencias económicas y humanitarias en toda la región.