09/08/2026 09:53 - General
Desde hace más de una década, la promesa de una casa por un euro en Italia capturó la imaginación del mundo. Pero más allá del sueño europeo a bajo costo, ¿cuál es la historia real? Una pareja de Rosario —una de las ciudades más importantes de Argentina, conocida como la cuna del fútbol y la bandera nacional— que hoy vive en Calabria decidió contar su experiencia para desmitificar esta oferta viral.
Eduardo Coronel y Noeli Forciniti llegaron a Italia tras vivir en Australia y Japón. Desde Cetraro, un pequeño pueblo costero calabrés, advierten que la realidad es mucho más compleja de lo que muestran las redes sociales.
Calabria es la región que forma la punta de la bota italiana. Es una zona montañosa, con playas del mar Mediterráneo, pueblos medievales y una rica historia que se remonta a la Antigua Grecia. Sin embargo, sufre de despoblación: los jóvenes emigran al norte en busca de trabajo, dejando pueblos vacíos que el gobierno intenta repoblar con programas inmobiliarios creativos.
El programa Case a 1 euro comenzó en 2015 en localidades como Sambuca di Sicilia y se expandió por todo el sur de Italia. La idea: vender viviendas abandonadas por un euro para que los compradores las restauren.
Lo que nadie te dice:
Coronel y Forciniti viven en Cetraro, un pueblo de poco más de 1.000 habitantes. La vida tiene encantos pero también desafíos importantes:
Lo que debes saber antes de ir:
Más allá del desencanto con las casas por un euro, los argentinos destacaron programas gubernamentales más interesantes y menos difundidos:
Otorga ayudas de hasta 5.000 euros para compra o reforma de viviendas en municipios de menos de 3.000 habitantes. Condición: residir al menos 5 años en la localidad.
Actualmente incluye 89 municipios de Calabria.
Financia con hasta 280.000 euros la recuperación de edificios históricos abandonados: villas, palacios, antiguas escuelas. Ventaja: las propiedades se entregan ya renovadas, con internet de alta velocidad y aislamiento térmico.
La pareja rosarina recomienda investigar exhaustivamente antes de tomar cualquier decisión, contactar con municipios directamente y no dejarse llevar solo por el precio simbólico.
Fuentes: Infobae | Revista Mercado | Primera Hora
Alfredo S. Quiroga