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26/12/2025 15:06 • POLITICA • POLITICA
Durante 2025 el Reino Unido ejecutó la operación Southern Sovereignty, combinando maniobras aeronavales, vuelos de patrulla y despliegue terrestre en el Atlántico Sur. Se rotó personal militar y se intensificó la actividad del patrullero FPV Lilibet, consolidando el control estratégico sobre las rutas marítimas adyacentes. Además, se impulsó el desarrollo urbano en Puerto Argentino, mejorando la infraestructura civil bajo administración británica.
El proyecto petrolífero Sea?Lion pasó a la fase de desarrollo con la participación de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum. El financiamiento asciende a 2?100 millones de dólares. En diciembre, Argentina denunció que cualquier actividad de exploración o producción en la zona es “ilegal” según el derecho internacional y recordó las sanciones previstas para empresas que operen sin autorización.
Argentina reforzó su reclamo en organismos internacionales y regionales, incluyendo el Mercosur, y solicitó a Estados Unidos que actúe como mediador, marcando un giro respecto al histórico apoyo norteamericano a Londres en 1982. La vicepresidenta Victoria Villarruel anunció la gestión ante Washington.
Se publicaron documentos desclasificados de la guerra de 1982, evidenciando la asimetría estratégica y el apoyo logístico estadounidense al Reino Unido. El Proyecto Humanitario Malvinas avanzó en la identificación de restos de soldados argentinos no reconocidos.
El año 2025 consolidó un escenario de control británico reforzado en los ámbitos militar, civil y energético, mientras Argentina intensificó su presencia internacional, endureció su postura frente al proyecto petrolífero y buscó canales de mediación diplomática. La disputa por las Malvinas sigue siendo un eje estratégico y simbólico en la región.