Imago Noticias
Julieta Prandi despide a su perro Apollo y comparte su duelo en redes
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
16/01/2026 01:08 • POLITICA • POLITICA
En la madrugada del 15 de enero, el aeropuerto internacional José Martí recibió en cajas envueltas con la bandera cubana los restos de 32 ciudadanos cubanos fallecidos en la ofensiva militar estadounidense contra Venezuela. El presidente de Cuba, Miguel Díaz?Canel, y el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, fueron los primeros en rendir honores, acompañados por los generales del Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera y Lázaro Alberto Álvarez Casas, entre otros altos cargos del Partido Comunista.
El 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses lanzaron una acción de alta precisión en territorio venezolano con el objetivo declarado de capturar al entonces presidente Nicolás Maduro. La operación, descrita por Washington como una "misión de seguridad", dejó un saldo de aproximadamente un centenar de muertos, entre ellos los 32 cubanos que formaban parte del equipo de seguridad personal y de contraespionaje del presidente venezolano.
Desde principios de la década del 2000, Cuba ha mantenido una estrecha cooperación con Venezuela, enviando miles de médicos, maestros y técnicos, pero también guardias de seguridad y agentes de inteligencia. Según informes de The New York Times, el aumento de la presencia cubana en el círculo cercano de Maduro se debió a la presión militar estadounidense y a la necesidad de reforzar la defensa del régimen.
El derribo del suministro de petróleo venezolano, que cubría cerca de una tercera parte del consumo diario de combustible en Cuba, ha profundizado la crisis económica en la isla. Expertos en energía señalan que la pérdida del petróleo venezolano es "catastrófica" para la balanza energética cubana.
En el acto, el ministro del Interior afirmó: "Los pueblos no se hacen grandes por sus riquezas materiales, sino por su capacidad de mantener viva la memoria de sus héroes". El gobierno cubano calificó la incursión estadounidense como una agresión imperialista y prometió honrar a los fallecidos con una marcha del pueblo combatiente y ceremonias en distintas provincias.