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13/02/2026 04:06 • Tecnologia
El 12 de febrero de 2026 el Instituto de Física de Buenos Aires (IFIBA), dependiente del CONICET-UBA, dio a conocer un nuevo material filtrante que combina carbón activado modificado con sales metálicas y un polímero comestible. La innovación permite eliminar arsénico y una amplia gama de contaminantes: bacterias, virus, hongos, antibióticos, herbicidas, pesticidas y colorantes.
El material actúa como un relleno magnético que se puede colocar en cartuchos de filtros comerciales, sustituyendo al carbón activado convencional. Las propiedades magnéticas facilitan, además, la integración de sistemas de detección que avisan cuando el filtro está agotado.
En pruebas realizadas en el laboratorio de Polímeros y Materiales Compuestos del IFIBA, siguiendo la normativa de la ANMAT, se diseñó un dispositivo que hace pasar 500?ml/min (aprox. una botella de 1?L en 2?min). Con agua contaminada con 100?ppb de arsénico, el filtro trató al menos 8?000?L y redujo la concentración a menos de 10?ppb, el límite recomendado por organismos internacionales.
Si bien aún no se realizaron ensayos específicos sobre microorganismos, los investigadores anticipan una buena eficacia contra bacterias, virus y hongos gracias a los componentes activos. También se observó alta eliminación de herbicidas (por ejemplo, paraquat), pesticidas como la atrazina, colorantes y antibióticos (tetraciclina).
El proceso de fabricación no requiere altas temperaturas y utiliza equipos de bajo costo, lo que permite producir el filtro a un precio “muy inferior” al de los filtros de arsénico actualmente comercializados en Argentina. Además, el material es reutilizable: mediante un procedimiento sencillo se pueden desorber los contaminantes y volver a emplear el filtro.
El equipo liderado por la investigadora del CONICET Silvia Goyanes, junto a Carlos Rodríguez Ramírez, Alicia Vergara y Matías Barella, está buscando una empresa para escalar la producción y lanzar al mercado una solución que pueda instalarse tanto en hogares (filtros de mesada, jarras purificadoras) como en sistemas industriales y tanques de almacenamiento en comunidades con acceso limitado a energía eléctrica.