03/05/2026 06:46 - Tecnologia
Durante décadas, definir dónde termina exactamente la Vía Láctea ha sido uno de los mayores desafíos de la astronomía. Su disco no se detiene de forma abrupta, sino que se desvanece gradualmente en el vacío interestelar. Ahora, un equipo internacional de científicos ha logrado trazar el límite preciso del disco de formación estelar, y el resultado es sorprendente: nuestra galaxia es más compacta de lo que se pensaba.
Los investigadores determinaron que la mayor parte de la formación estelar en la Vía Láctea ocurre dentro de aproximadamente 40.000 años luz del centro galáctico. Más allá de este límite, la capacidad de la galaxia para crear nuevas estrellas disminuye drásticamente.
El Dr. Karl Fiteni, autor principal del estudio y actualmente investigador de la Universidad de Insubria, expresó: "La extensión del disco de formación estelar de la Vía Láctea ha sido durante mucho tiempo una pregunta abierta en la arqueología galáctica; al mapear cómo cambian las edades estelares a través del disco, ahora tenemos una respuesta clara y cuantitativa".
40.000
años luz desde el centro galáctico es donde se detiene la formación activa de estrellas en nuestra Vía Láctea.
El estudio combinó mediciones de edades de estrellas gigantes brillantes con simulaciones avanzadas de la evolución galáctica. Los científicos analizaron más de 100.000 estrellas gigantes utilizando:
Este enfoque reveló un patrón distintivo en forma de "U" en la distribución de edades estelares, que marca el límite exterior de la formación estelar activa en nuestra galaxia.
Las galaxias no construyen estrellas de manera uniforme. En cambio, crecen desde el centro hacia afuera, un proceso conocido como crecimiento "de adentro hacia afuera". La formación estelar comienza en regiones centrales densas y se expande lentamente hacia el exterior a lo largo de miles de millones de años.
El estudio mostró que las edades estelares disminuyen con la distancia del centro, como se esperaba. Sin embargo, alrededor de 35.000 a 40.000 años luz del centro galáctico, esta tendencia se invierte: más allá de esta región, las estrellas se vuelven más viejas a medida que aumenta la distancia, formando el característico perfil de edad en forma de U.
La respuesta está en la "migración radial": las estrellas se desplazan gradualmente hacia afuera desde sus lugares de nacimiento al interactuar con ondas espirales en la galaxia. Similar a surfistas que montan olas oceánicas, las estrellas ganan impulso de los brazos espirales y derivan a mayores distancias con el tiempo.
El Prof. Victor P. Debattista, coautor del estudio de la Universidad de Lancashire, aclaró: "Las estrellas en el disco exterior están en órbitas cercanas a circulares, lo que significa que debieron haberse formado en el disco. No son estrellas que han sido esparcidas por colisiones con otras galaxias".
Este descubrimiento fue posible gracias a la colaboración de científicos de múltiples instituciones:
El Prof. Joseph Caruana declaró: "Los datos ahora disponibles permiten que las edades estelares cada vez más precisas sirvan como herramientas poderosas para descifrar la historia de la Vía Láctea, marcando el inicio de una nueva era de descubrimiento sobre nuestra galaxia".
Aunque la ubicación del límite ahora está clara, la razón por la que la formación estelar disminuye a esta distancia sigue siendo incierta. Los científicos consideran dos posibilidades principales:
La gravedad de la barra central de la Vía Láctea podría causar que el gas se acumule en ciertos radios específicos.
El disco se dobla en su región exterior, lo que podría interrumpir las condiciones necesarias para la formación estelar.
Próximos estudios como 4MOST y WEAVE proporcionarán observaciones aún más detalladas, ayudando a refinar estas mediciones y comprender mejor qué da forma a la estructura de nuestra galaxia hogar.
Fuentes: Cadena 3 (30/04/2026), Universidad de Insubria, Universidad de Malta, Universidad de Lancashire, Universidad de Ginebra, ESA Gaia Mission.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones