22/06/2026 15:53 - Politica
Maximiliano Pullaro hablando ante micrófonos con bandera de Argentina de fondo en un evento oficial
En medio de una semana políticamente compleja para el Ejecutivo nacional, el gobernador radical Maximiliano Pullaro volvió a diferenciarse de La Libertad Avanza. En declaraciones a Rosario 3, el mandatario provincial criticó con dureza la situación del vocero presidencial, Manuel Adorni, señalando que de haber dependido de su gestión, el funcionario ya habría sido separado de su cargo.
La frase de Pullaro fue contundente y directa: "Si Manuel Adorni fuese funcionario de Santa Fe, ya no estaría más en su cargo desde hace rato". Aunque aclaró que no saludó a Adorni durante el acto del Día de la Bandera en Rosario por una cuestión circunstancial y no por un desaire planeado, remarcó la gravedad de la situación que atraviesa la Casa Rosada.
"No lo saludé, pero no por nada en especial. No cruzamos ni saludo ni mirada. Tampoco le hubiese negado el saludo, pero no se dio", explicó Pullaro, buscando matizar el cruce personal pero sosteniendo la crítica política. Además, añadió que la situación "le hace mal a la República Argentina" y no solo al gobierno nacional.
A pesar del tono crítico, Pullaro confirmó que su bloque de legisladores no apoyará la moción de censura contra Adorni que impulsa la oposición en el Congreso. Su argumento se basa en la autonomía del Poder Ejecutivo: "El presidente pone sus funcionarios y los saca", sostuvo, dejando en claro que, si bien disiente con la continuidad del vocero, respeta la facultad del presidente Javier Milei de definir su gabinete.
El contexto de estas declaraciones es el escenario abierto tras el acto del viernes 20 de junio en Rosario, donde Milei se hizo presente con parte de su gabinete. Pullaro aprovechó la visibilidad del evento para remarcar que en Santa Fe las obras se hacen "sin corrupción", en una clara señal de diferenciación ética frente a la crisis de imagen que envuelve a funcionarios nacionales.
Las declaraciones del gobernador se dan en un marco de fuerte tensión política, conocido como "AdorniGate", donde se cuestiona públicamente el incremento patrimonial del funcionario. Pullaro insistió en que, de ser un funcionario suyo, "ya hubiese estado hace mucho tiempo sentado ante la Justicia explicándole a un fiscal o a un juez si es necesario", subrayando la necesidad de transparencia.
Este nuevo cruce suma una capa de conflicto a la relación entre el radicalismo y el libertarismo, fuerzas aliadas a nivel nacional pero con marcadas diferencias provinciales. Pullaro parece inclinarse por una estrategia de independencia y ética pública, intentando capitalizar el desgaste que el escándalo genera en las encuestas de imagen del gobierno central.
Alfredo S. Quiroga