22/06/2026 16:04 - Politica
Escena política en la Casa Rosada con funcionarios debatiendo en torno a documentos sobre reforma previsional, ambiente tenso profesional, banderas argentinas, iluminación dramática de estudio
El Gobierno de Javier Milei atraviesa una de sus semanas más complicadas desde que asumió, con dos frentes de crisis que se concatenan y amenazan con erosionar su capital político: la reforma previsional conocida como "Super Rigi" y el escándalo "AdorniGate" que tiene al vocero presidencial Manuel Adorni al borde de una moción de censura histórica.
La reforma previsional que se debate en el Senado ha generado rechazos que van más allá de la oposición tradicional. Incluso dentro de las filas oficialistas, legisladores expresaron preocupaciones sobre el impacto de la medida en los jubilados y pensionados.
El proyecto establece una edad jubilatoria de 65 años (68 para nuevos aportantes), 35 años de aportes requeridos y un cálculo sobre 240 remuneraciones, lo que representa un cambio sustancial respecto al régimen actual.
La Multisectorial mantiene un acampamento en Plaza Mansilla y ha entregado más de 50.000 firmas en contra del proyecto. Las audiencias con intendentes y especialistas están programadas para el martes y miércoles, con dictamen esperado para julio.
El escándalo en torno a Manuel Adorni alcanzó dimensiones que el Gobierno no anticipó. La moción de censura ya suma 120 de las 129 firmas necesarias en la Cámara de Diputados, un número que refleja el descontento transversal que generó el incremento patrimonial del vocero presidencial.
Según las denuncias, el patrimonio de Adorni pasó de $20 millones a $944 millones, lo que representa un incremento del 775% en un período considerablemente corto. El juez Ariel Lijo tiene a su cargo la causa que investiga este enriquecimiento.
La interpelación de Adorni está programada para el 25 de junio de 2026, mientras que el 2 de julio se perfila como una fecha clave que algunos analistas denominan como posible "Día D" para la definición de su continuidad.
En medio de esta tormenta política, el presidente Milei designó a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial tras una reunión de aproximadamente 6 horas en Olivos. Ravier es diputado nacional por La Pampa, economista liberal clásico, doctor en Economía Aplicada y discípulo reconocido de Jesús Huerta de Soto.
El nuevo vocero tendrá que pedir licencia como diputado para asumir el cargo. Su rol se enfocará principalmente en la comunicación económica, un área crítica para un Gobierno que atraviesa reformas estructurales con alto impacto social.
Las críticas no provienen únicamente de la oposición. La propia vicepresidente Victoria Villarruel cuestionó a Adorni con una frase que resonó fuertemente: "No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano".
El gobernador de Santa Fe, Maxi Pullaro, fue contundente en una entrevista con Rosario 3: aseguró que si Adorni fuera funcionario provincial, "ya no estaría en su cargo". Pullaro aclaró que no apoyará la moción de censura, pero remarcó que la situación le hace mal a la República.
El escándalo generó 89,3 millones de impresiones en redes sociales, con un ratio de 3,1 críticas por cada defensa, lo que evidencia la magnitud del rechazo ciudadano.
El martes 23 de junio, Milei encabezará un acto en la Fundación Faro, el think tank de Santiago Caputo, para el lanzamiento político de Ravier. El miércoles, el presidente viajará a Madrid y luego a Nueva York para las celebraciones del Día de la Independencia junto a Donald Trump.
La coincidencia del debate previsional con la crisis del vocero presidencial genera un escenario político complejo para el oficialismo, que debe gestionar múltiples frentes mientras intenta mantener la cohesión interna.
Fuente: El Cronista, Ámbito, conocimiento previo verificado.
Alfredo S. Quiroga