24/06/2026 22:15 - Economia
El Ministerio de Economía enfrenta este viernes una prueba de fuego en los mercados financieros. La Secretaría de Finanzas realizará una licitación con el objetivo de renovar aproximadamente $16,2 billones en vencimientos de deuda, de los cuales unos $12,9 billones están en manos de inversores privados. La operación llega en un momento sensible: el dólar oficial mayorista ya acumula una suba del 4,5% en lo que va de junio y cerró el miércoles en $1.471,5, registrando su nivel más alto del año.
La licitación incluirá una combinación amplia de títulos: instrumentos a tasa fija, bonos ajustados por CER, títulos atados a la tasa TAMAR, bonos duales, instrumentos dollar linked y una reapertura del Bonar 2028. La estrategia busca diversificar las opciones para atraer demanda en un contexto donde la curva CER muestra rendimientos presionados y el mercado mantiene una mayor exigencia sobre los instrumentos más largos.
La oferta en moneda local contempla cuatro tipos de títulos:
Para quienes buscan cobertura cambiaria, el Tesoro ofrecerá:
En el tramo en dólares, la propuesta se centra en la reapertura del Bonar 2028, el Bono del Tesoro Nacional en dólares estadounidenses con cupón del 6% y vencimiento el 31 de octubre de 2028. El instrumento será suscripto exclusivamente en dólares estadounidenses y el monto máximo a colocar en la primera vuelta será de USD 266 millones.
Para los instrumentos dollar linked, la suscripción se realizará en pesos utilizando el tipo de cambio de referencia de la Comunicación "A" 3500 correspondiente al 25 de junio de 2026.
La licitación llega en medio de una escalada del dólar que preocupa al mercado. El dólar oficial trepó un 3,1% en las últimas seis jornadas, mientras que el dólar blue llegó a $1.505, su nivel más alto desde enero. El riesgo país subió a 438 puntos básicos, reflejando mayor aversión al riesgo en los mercados emergentes.
Según análisis de PPI, la curva CER mostró un sesgo ofrecido antes de la licitación, con rendimientos que reflejan la presión del tamaño de los vencimientos. En el tramo corto, los bonos CER con vencimiento en 2026 rinden en promedio CER +0,1%, mientras que el segmento 2027 se ubica en torno a CER +4,3%. Para plazos más largos, los rendimientos oscilan entre CER +6% y CER +8,6%.
Los instrumentos a tasa fija con vencimiento hasta noviembre mostraron movimientos más acotados, con tasas efectivas mensuales estabilizadas en la zona de 1,8% a 2%. Ese diferencial evidencia que el mercado mantiene una mayor exigencia sobre los instrumentos CER y los tramos más largos, justamente en un contexto donde el tamaño de los vencimientos obliga al Tesoro a ofrecer un menú amplio para sostener la demanda.
El rollover es la capacidad de un emisor (en este caso, el Estado argentino) de renovar sus vencimientos de deuda emitiendo nuevos títulos. Cuando el Tesoro consigue un rollover cercano o superior al 100%, significa que logró renovar la totalidad de los vencimientos con nueva deuda, sin necesidad de desembolsar dinero fresco. Un rollover bajo implica que el Tesoro tuvo que pagar vencimientos con reservas o ajustar las condiciones para atraer demanda.
El mercado pondrá el foco en el porcentaje de renovación que consiga el Tesoro y en las tasas que deba convalidar para captar demanda. Un resultado exitoso sería un rollover por encima o cercano al 100%, mientras que un resultado débil podría presionar aún más las tasas y el tipo de cambio.
La Secretaría de Finanzas realizó una serie de movimientos para descomprimir el calendario de vencimientos de junio. Entre las acciones destacan:
Estas operaciones buscan extender el perfil de vencimientos y reducir la presión sobre el cierre de mes. Sin embargo, el mercado sigue atento a la capacidad oficial para sostener el financiamiento sin deteriorar las condiciones, especialmente en un contexto donde el BCRA redujo sus compras diarias de divisas de USD 138 millones (abril-mayo) a USD 79 millones (junio).
Con esta operación, Economía busca combinar varios objetivos simultáneos:
El resultado de la licitación será una referencia clave para evaluar la capacidad del Gobierno de atravesar el cierre de junio sin deteriorar las condiciones de financiamiento en un contexto de mayor volatilidad cambiaria y presión sobre las tasas.
Alfredo S. Quiroga