27/06/2026 16:43 - Internacionales
El frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, firmado apenas una semana atrás, enfrenta su prueba más crítica tras un intercambio de ataques que elevó la tensión en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
El viernes 26 de junio de 2026, Estados Unidos bombardeó múltiples instalaciones de misiles y drones iraníes cerca del estrecho de Ormuz y en la isla de Qeshm, en lo que el Comando Central estadounidense (Centcom) calificó como una «respuesta poderosa» al ataque iraní contra el buque de carga M/V Ever Lovely, de bandera singapurense.
El barco fue impactado en el lado de estribor por un proyectil no identificado que dañó el puente de la nave, según informó el Centro de Operaciones Marítimas del Reino Unido. Afortunadamente, no se reportaron víctimas ni impacto ambiental.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán había advertido que cualquier paso por rutas fuera del marco designado «no estará cubierto por garantías de paso seguro».
Donald Trump calificó el ataque iraní como una «violación tonta» del alto el fuego y dijo: «No me gusta que hayan disparado ayer, en realidad cuatro de ellos».
El vicepresidente JD Vance fue más contundente: «La violencia será respondida con violencia. Si tienen desacuerdos, pueden levantar el teléfono».
En respuesta a los bombardeos estadounidenses, los Guardias Revolucionarios iraníes lanzaron una oleada de drones contra Bahrein, país que alberga la Quinta Flota de la Marina de EE.UU.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bahrein confirmó el ataque del sábado 27 de junio pero informó que no hubo daños ni víctimas, calificando el incidente como una «amenaza flagrante a la seguridad».
Los Guardias Revolucionarios declararon: «Si la agresión se repite, nuestra respuesta será más amplia», mientras que el funcionario iraní Ebrahim Azizi afirmó que «no es una violación del alto el fuego, es gestión del alto el fuego».
Muertos en el conflicto
Desplazados en Líbano
Buques evacuados por OMI
Este intercambio de ataques es el primer incidente violento entre EE.UU. e Irán desde la firma del memorando de entendimiento hace una semana, el primer acuerdo de este tipo desde la revolución islámica de 1979.
El acuerdo estableció una ventana de 60 días para negociar una paz duradera, pero persisten diferencias fundamentales:
La Organización Marítima Internacional suspendió los esfuerzos de evacuación de buques varados hasta recibir garantías de seguridad.
Mientras la tensión escalaba en el Golfo Pérsico, se firmó en Washington un acuerdo marco de paz entre Israel y el Líbano, con mediación estadounidense.
El secretario de Estado Marco Rubio lo calificó como «el comienzo del comienzo. Hay mucho trabajo por delante».
El líder Naim Qassem rechazó el acuerdo de 14 puntos, calificándolo de «nulo y vacío» y una «rendición ante Israel». El grupo no participó en las negociaciones.
El estrecho de Ormuz es una vital vía marítima entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. Por él transita aproximadamente 20% del petróleo mundial. Su cierre o amenazas a la navegación impactan directamente los precios energéticos globales, lo que explica la urgencia estadounidense por reabrirlo antes de las elecciones de medio término.
Alfredo S. Quiroga