02/07/2026 22:52 - Deportes
El BMO Field de Toronto fue testigo de la definición más trepidante del Mundial 2026. Portugal y Croacia protagonizaron un partidazo que se definió en el tiempo de descuento, dejando a la selección lusa con el boleto a los octavos de final.
El duelo comenzó con Croacia sorprendiendo a todos. En el segundo tiempo, Ivan Perisic abrió el marcador a los 7 minutos tras un contragolpe veloz. La defensa portuguesa falló y el experimentado jugador de 37 años no perdonó. Croacia tuvo la oportunidad de ampliar la ventaja, pero el arquero Diogo Costa se convirtió en figura con atajadas clave.
Portugal reaccionó y realizó cambios ofensivos. La tecnología jugaría un papel crucial: primero le anuló un golazo exquisito a Cristiano Ronaldo por una posición adelantada milimétrica. Sin embargo, minutos después, el VAR detectó un agarrón de Vlasic a Renato Veiga en un córner y el árbitro señaló el penal. CR7 no falló, fuerte al medio, decretando el 1-1.
Croacia volvió a marcar a través de Petar Susic, pero el gol fue anulado nuevamente por offside. Con el partido llegando a su fin, Goncalo Ramos conectó un cabezazo impecable tras centro de Rafael Leao, poniendo el 2-1 en el minuto 94. La emoción no terminó ahí: Josko Gvardiol pareció empatar en la última jugada, pero el VAR volvió a intervenir para anular el tanto por una posición adelantada de Pasalic, sellando la clasificación portuguesa.
El partido marcó lo que podría ser la despedida de Luka Modric de los mundiales. El capitán croata, motor del equipo que fue subcampeón en 2018 y tercero en 2022, se despidió entre abrazos con Cristiano Ronaldo. Por su parte, Portugal honró la memoria de Diogo Jota, quien falleciera hace un año en un accidente de tránsito, con un emotivo homenaje en las pantallas del estadio.
Con esta victoria, Portugal se medirá ante España en los octavos de final, en lo que promete ser un duelo épico entre dos potencias europeas. España viene de golear 3-0 a Austria y llega con gran confianza.
Alfredo S. Quiroga