04/07/2026 16:07 - Internacionales
Según informó The Guardian, la ciudad tailandesa de Pattaya, ubicada a dos horas de Bangkok y conocida por su intensa vida nocturna, ha sido escenario de dos estremecedores casos criminales en los primeros días de julio de 2026 que han captado la atención internacional.
El 4 de julio de 2026, medios locales como el Bangkok Post reportaron el arresto de una mujer británica de 21 años tras el supuesto asesinato de su novio, un hombre de 34 años que operaba una granja de cannabis. Los oficiales encontraron el cuerpo del hombre en el baño de una casa de alquiler de lujo en la zona de Pattaya, con varias heridas de arma blanca. Se estima que la víctima llevaba seis horas fallecida al momento del hallazgo.
La joven, quien presentaba cabello rojizo y fue encontrada sentada cerca del cuerpo, alegó inicialmente que su pareja se había lastimado a sí mismo. Sin embargo, los investigadores notaron inconsistencias en su relato. Un cuchillo similar a un machete de 50 centímetros fue hallado lavado en el fregadero, y la escena presentaba manchas de sangre y signos de forcejeo dispersos por toda la vivienda.
Contexto legal: Tailandia se convirtió en 2022 en el primer país asiático en legalizar el cannabis, lo que provocó una proliferación de tiendas. Aunque en 2025 se introdujeron leyes que prohíben su uso recreativo, su venta sigue siendo muy extendida en la región.
Paralelamente, un reportaje publicado por The Guardian el 3 de julio de 2026 puso el foco en el caso de Simon Peter Carman, un extranjero acusado del asesinato de Thunchanok Donhomla, una niña tailandesa de 17 años originaria de la empobrecida provincia de Kalasin.
Según la policía, el 25 de junio de 2026, cámaras de seguridad captaron a Donhomla tomando un ascensor de la mano de Carman en su complejo de departamentos en Jomtien, a tres kilómetros del centro de Pattaya. Al día siguiente, su cuerpo desnudo fue hallado dentro de una maleta abandonada entre la maleza cerca de las vías del tren. Carman, quien afirmó haber actuado en defensa propia, fue acusado de asesinato, ocultamiento de cadáver y sustracción de menores con fines sexuales.
Pattaya, que históricamente funcionó como lugar de descanso para soldados estadounidenses durante la Guerra de Vietnam, intenta reconvertirse en un destino familiar. Sin embargo, la prostitución, aunque ilegal, opera abiertamente. Se estima que hay unas 60.000 trabajadores sexuales en la ciudad.
Organizaciones como la Manushya Foundation denunciaron que las trabajadoras sexuales tailandesas sufren tasas de homicidio 17 veces superiores a la media femenina. Expertos alertan que la pobreza y la demanda turística perpetúan la explotación de menores, haciéndola pasar inadvertida en un mercado comercial normalizado.
Fuentes: The Guardian, Bangkok Post (Julio 2026)
Alfredo S. Quiroga