08/07/2026 04:19 - Politica
Existe una regla no escrita en la Argentina: cuando la Selección juega un Mundial, el país se detiene y la política también hace lo propio. Las centrales obreras no son ajenas a este fenómeno y decidieron esperar el desenlace del torneo para retomar sus reclamos contra el Gobierno nacional, priorizando la unidad y la celebración deportiva.
El 7 de julio de 2026, en la emblemática sede de la CGT ubicada en Azopardo 802, se reunió la mesa de organización del plan de lucha. Estuvieron presentes referentes de las tres centrales obreras (CGT y las dos CTA), así como representantes de confederaciones vinculadas a la industria, el transporte, la energía, la alimentación y las comunicaciones.
Entre las figuras destacadas se encontraban los triunviros Jorge Sola (Vidrios) y Octavio Argüello (Camioneros), junto a Hugo Cachorro Godoy (ATE) y Roberto Baradel (CTERA). El objetivo central fue trazar un cronograma común para los próximos meses, priorizando la visibilidad de los reclamos en la vía pública.
Aunque se mencionó esta modalidad, por ahora la estrategia elegida se basa en un plan de movilizaciones escalonadas. Este concepto se refiere a medidas de fuerza parciales y progresivas que afectan distintos sectores sin recurrir a un paro general total, manteniendo la presión constante.
22 de julio de 2026
Movilización frente al Congreso de la Nación en respaldo a los jubilados, que se han convertido en uno de los ejes prioritarios de la agenda sindical.
La conducción sindical descartó, en esta etapa, la convocatoria a una huelga nacional, optando por un esquema de marchas temáticas. La agenda acordada contempla las siguientes fechas clave:
Según indicaron dirigentes como Jorge Sola, también se analizará una concentración frente al Ministerio de Economía para repudiar el endeudamiento de las familias y defender a los sectores productivos afectados por las políticas nacionales.
Desde los sindicatos aseguraron que se encuentran abiertos al diálogo, a la espera de señales del nuevo Jefe de Gabinete. El plan de lucha busca, ante todo, paliar los efectos dañinos del contexto económico en los sectores más vulnerables, manteniendo una presencia activa y constructiva en la defensa de los derechos laborales.
Alfredo S. Quiroga