10/07/2026 04:25 - Economia
El 9 de julio de 2026, la industria energética argentina celebró un avance histórico. Un consorcio liderado por la norteamericana Pumpco, la italiana Bonatti y la constructora nacional Contreras Hermanos se adjudicó una licitación millonaria para construir los ductos de exportación desde Vaca Muerta, superando a gigantes locales como Techint (liderado por la familia Rocca) y al empresario Eduardo Mindlin.
Según informaron medios como Infobae, La Política Online y Clarín, la oferta ganadora está vinculada al dueño del Inter Miami, Jorge Mas, quien a través de su empresa de infraestructura (MasTec) y Pumpco, presentó la mejor propuesta técnica y económica, desplazando a los históricos líderes del sector.
La obra adjudicada comprende la construcción de dos ductos paralelos de aproximadamente 527 kilómetros de extensión, que unirán Tratayén (Neuquén), principal nodo gasífero de Vaca Muerta, con Punta Colorada (Río Negro), sobre la costa del Golfo San Matías.
La inversión asociada a esta infraestructura superaría los 3.000 millones de dólares, consolidándose como uno de los mayores contratos de construcción de ductos licitados en la historia del país. El proyecto se enmarca en la iniciativa Argentina LNG, que impulsan YPF y la italiana ENI para exportar hasta 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de gas natural licuado.
Pumpco: Uno de los principales constructores de ductos en EE.UU., vinculado al grupo del dueño del Inter Miami, aportando vasta experiencia en infraestructura energética.
Bonatti: Referente europeo con décadas de trayectoria en la construcción de instalaciones para la industria del petróleo y gas.
Contreras Hermanos: Firma argentina con gran experiencia local que se encargará de la ingeniería, montaje, y articulación con sindicatos y autoridades provinciales.
La adjudicación de estos ductos es un nuevo paso fundamental para que Argentina se consolide como un exportador estructural de GNL. Hace algunas semanas, una UTE integrada por SACDE y la italiana Tecnimont fue seleccionada para desarrollar la planta de tratamiento y separación de gas, una inversión estimada en 7.000 millones de dólares.
La escala del proyecto obliga a desarrollar capacidades locales con mucha anticipación. La contratación de personal, la capacitación de trabajadores y la coordinación logística serán determinantes para cumplir con los plazos previstos.
Aunque los principales contratos de infraestructura ya están tomando forma, el inicio efectivo de las obras continuará sujeto a la Decisión Final de Inversión (FID) que deberán asumir YPF y ENI, la cual se espera completar en el último bimestre del año, tras cerrar el financiamiento del proyecto (project finance).
Este hito marca un antes y un después para la región, prometiendo generar miles de empleos y posicionar a Vaca Muerta como uno de los motores de la economía argentina en las próximas décadas.
Alfredo S. Quiroga