13/07/2026 18:12 - Internacionales
El 13 de julio de 2026, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó una operación sin precedentes contra Irán. Utilizando tres embarcaciones de superficie no tripuladas del modelo Corsair, las fuerzas estadounidenses bombardearon con éxito una instalación de mantenimiento de submarinos y buques en la Base Naval de Bandar Abbas, en la costa sur iraní.
El ataque, ejecutado el domingo 12 de julio de 2026, marcó un hito al ser la primera vez que las fuerzas estadounidenses emplean drones marítimos en operaciones de combate. El objetivo principal fue degradar la capacidad de Teherán para continuar atacando el transporte marítimo comercial en el vital Estrecho de Ormuz.
Horas después del bombardeo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán. En su red social Truth Social, Trump declaró que su país será conocido ahora como "el guardián del estrecho de Ormuz" y que cobrará una tarifa de compensación del 20 por ciento sobre toda la carga enviada por el paso marítimo.
En una entrevista con Fox News, Trump defendió la medida argumentando que otras naciones que se benefician del tráfico son "muy ricas" y no se puede esperar que EE.UU. brinde seguridad de forma gratuita. Sin embargo, no especificó cómo se implementarán estos cobros.
Irán respondió rápidamente, asegurando que no permitirá "bajo ninguna circunstancia" la interferencia de EE.UU. en la gestión del estrecho. El portavoz del Comando Unificado Khatam al-Anbiya, Ebrahim Zolfaghari, advirtió que las fuerzas armadas iraníes "reaccionarían con severidad" ante cualquier perturbación provocada por unidades estadounidenses fuera de las rutas designadas por Teherán.
Por su parte, la Organización Marítima Internacional (OMI), entidad dependiente de Naciones Unidas, se opuso rotundamente al cobro. Un portavoz de la OMI señaló que "no existe una base legal para ello" y reiteró su postura en contra de cobrar por el paso a través de estrechos usados para la navegación internacional, inyectando una voz de racionalidad y apego al derecho internacional en medio de la tensión.
Esta nueva ofensiva se produce tras el colapso del alto el fuego firmado el 17 de junio de 2026 entre Washington y Teherán. En los últimos días, el conflicto se ha extendido, con Irán lanzando ataques contra aliados de EE.UU. en la región como Kuwait, Baréin, Catar, Jordania, Omán y Emiratos Árabes Unidos.
A pesar de la grave situación, la comunidad internacional, a través de organismos como la OMI y las gestiones de mediación de países como Catar y Pakistán, mantiene viva la esperanza de alcanzar un acuerdo diplomático que restaure la paz y garantice la libre circulación por esta vital arteria comercial, esencial para la economía global.
Alfredo S. Quiroga