20/07/2026 11:49 - Tecnologia
La humanidad ha dado un paso gigantesco en la exploración del cosmos, acercando nuestros sueños de vida interestelar a la realidad.
La comunidad científica está celebrando un avance emocionante: se ha confirmado que un planeta situado a solo 49 años luz de distancia posee una atmósfera. Este exoplaneta, bautizado como LHS 1140 b, orbita en la zona habitable de una pequeña estrella enana roja, lo que lo coloca en el centro de atención de astrónomos de todo el mundo.
LHS 1140 b pertenece a una categoría de planetas conocida como 'súper-Tierra'. Esto significa que es un mundo rocoso, pero notablemente más grande y masivo que nuestro hogar. Para ser más exactos, su radio alcanza aproximadamente 1,7 veces el de la Tierra, y su masa es casi 5,6 veces superior. Los datos recopilados hasta ahora indican una composición rocosa, posiblemente acompañada de una cantidad importante de agua, convirtiéndolo en un candidato fascinante para albergar condiciones favorables.
El radio de la Tierra
La masa de la Tierra
Detectar la atmósfera de un planeta tan lejano es un desafío monumental. Los investigadores lograron esta proeza observando el planeta cuando pasaba frente a su estrella. Una parte de la luz estelar atraviesa los gases de la atmósfera, y cada elemento químico absorbe ciertas longitudes de onda, dejando una firma medible en el espectro luminoso.
¡Dato destacado! La señal de la atmósfera fue registrada en 2024 gracias al telescopio Magellan Clay, instalado en Chile, al detectar helio escapando de la capa superior del planeta.
Aunque una nueva campaña realizada al año siguiente no encontró exactamente la misma señal, los expertos estiman que esta diferencia podría deberse a una fuga atmosférica variable, considerando que las primeras observaciones constituyen una detección sólida. Este helio formaría la parte superior de una envoltura gaseosa mucho más densa.
LHS 1140 es una enana roja, un tipo de estrella que puede producir una radiación ultravioleta intensa capaz de arrancar los gases de los planetas cercanos. El hecho de que LHS 1140 b haya conservado su atmósfera durante miles de millones de años es una noticia extraordinaria y alentadora.
Si bien este descubrimiento no prueba formalmente la presencia de agua líquida, los indicios concuerdan cada vez más. La composición de las capas atmosféricas inferiores sigue siendo un misterio, pero podrían contener nitrógeno, dióxido de carbono, oxígeno o vapor de agua. Futuras observaciones se encargarán de precisar estos detalles, convirtiendo a este planeta en el objetivo número uno para estudiar las condiciones necesarias para el agua líquida fuera de nuestro sistema solar. ¡El universo está lleno de maravillas esperando ser descubiertas!
Alfredo S. Quiroga