20/07/2026 19:30 - Internacionales
El 19 de julio de 2026, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) anunció una nueva oleada de bombardeos aéreos sobre Irán, marcando la novena noche consecutiva de ataques. Según informó el Ejército estadounidense a través de un comunicado, las operaciones comenzaron a las 19:00 hora local de Washington (23:00 GMT).
El objetivo principal de esta ofensiva sería degradar las capacidades militares de Irán utilizadas para amenazar el tráfico comercial en el estratégico Estrecho de Ormuz. Según informes de medios locales, los blancos habrían incluido el puerto de Sirik, instalaciones en la provincia de Hormozgán y una central nuclear en construcción en Darkhovin, al suroeste de Irán.
La escalada militar responde directamente a un ataque atribuido a fuerzas iraníes ocurrido el 17 de julio de 2026 contra la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania. En este contexto, el Pentágono identificó este 20 de julio de 2026 a los dos soldados estadounidenses que perdieron la vida:
Con estas trágicas pérdidas, el número total de militares estadounidenses fallecidos desde el inicio del conflicto el 28 de febrero de 2026 asciende a 17. El presidente de EE.UU., Donald Trump, asistirá este martes a la ceremonia de traslado de los restos en la Base de la Fuerza Aérea Dover, en Delaware.
Trump, quien se encontraba regresando a Washington tras asistir a la final de la Copa del Mundo, declaró que los ataques se llevaban a cabo en honor a los soldados caídos. En sus redes sociales advirtió que cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará por dicha muerte con creces.
El conflicto ha comenzado a repercutir en la estabilidad de la región. Países como Kuwait, Baréin, Jordania e Israel han activado sus sistemas de defensa para interceptar amenazas. Por su parte, las autoridades iraníes señalaron que los bombardeos estadounidenses de las últimas semanas han causado al menos 50 muertos y más de 500 heridos en su territorio, y advirtieron sobre una respuesta decisiva.
Ante este panorama complejo, la comunidad internacional mantiene la esperanza de que los esfuerzos diplomáticos de naciones mediadoras puedan pronto allanar el camino hacia un alto el fuego duradero, promoviendo la paz y la reconstrucción en una región que anhela retornar a la normalidad.
Alfredo S. Quiroga