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15/12/2025 00:04 • ECONOMIA • ECONOMIA
Tras la segunda vuelta presidencial del 22 de octubre de 2023, la nueva gestión buscó reforzar la liquidez del sector público y privado mediante la emisión de deuda en dólares. La estrategia respondió a la necesidad de cubrir déficits fiscales y financiar obras de infraestructura sin ejercer una presión adicional sobre la escasa recaudación interna.
Según datos publicados por la Secretaría de Finanzas, entre octubre de 2023 y la fecha actual, más de 7.000 millones de dólares fueron captados por gobiernos provinciales y compañías argentinas en los mercados internacionales. La mayor parte de la colocación se realizó a través de bonos soberanos provinciales, bonos corporativos y líneas de crédito sindicadas.
Entre las provincias que lideraron la emisión destacan Buenos?Aires, Córdoba, Santa Fe y Río?Negro, cuyos gobiernos estructuraron bonos a mediano plazo para financiar obras viales y energéticas. En el sector privado, destacan compañías del agro, la energía y la industria manufacturera que recurrieron a bonos verdes y bonos de desarrollo para impulsar proyectos de exportación.
El flujo de dólares recibido permitió reforzar las reservas del Banco Central y sostener la “pax cambiaria” que había sido vulnerada por la alta inflación. Al inyectar liquidez externa, se mitigó la presión de devaluación y se estabilizó el tipo de cambio real frente al peso, contribuyendo a una menor volatilidad en los mercados de bonos locales.
El continuo uso de la deuda externa implica una exposición al riesgo cambiario y a la posible alza de tasas internacionales. Analistas advierten que, si bien la financiación ha sido indispensable para la continuidad de proyectos, es fundamental equilibrar la estructura de la deuda con políticas fiscales que reduzcan el déficit y eviten incumplimientos futuros.