16/12/2025 10:03 - Economia
Una avenida de Buenos Aires con pocos autos de marcas europeas como Volkswagen, Renault, Peugeot y Citroën estacionados, mientras al fondo se observan concesionarios llenos de vehículos japoneses y surcoreanos, con un cielo ligeramente nublado que sugiere la incertidumbre del mercado.
Argentina atraviesa una profunda crisis macroeconómica que se refleja en el sector automotor. La elevada inflación, la devaluación del peso y la política de reservas cambiarias encarecen los costos de producción e importación, reduciendo la competitividad de los vehículos fabricados o importados desde Europa.
El gobierno mantiene un regímen de impuestos a la importación que supera el 50?% para vehículos sin producción local. Además, los aranceles aduaneros llegan a aprox. 35?% en algunos casos, lo que eleva significativamente el precio final de los autos europeos.
Los consumidores argentinos muestran una creciente inclinación por los SUV y crossovers, segmento en el que las marcas asiáticas (Toyota, Hyundai, Kia) han invertido fuertemente y ofrecen precios más atractivos. Las gamas europeas, tradicionalmente enfocadas a compactos y sedanes, no han adaptado su oferta al ritmo requerido.
Varias plantas de ensamblaje de fabricantes europeos en el país han reducido sus operaciones o se encuentran en proceso de cierre definitivo, lo que limita la disponibilidad de modelos con precios competitivos.
Como consecuencia, la cuota de mercado de las marcas europeas ha descendido de forma sostenida en los últimos años. Los concesionarios informan una menor afluencia de clientes interesados en modelos de marcas como Volkswagen, Renault, Peugeot o Citroën, mientras que la presencia de vehículos japoneses y surcoreanos se ha incrementado notablemente.
Los analistas del sector anticipan que, sin una revisión de la política fiscal y una adaptación de la oferta a los gustos locales, la tendencia a la baja continuará. Algunas marcas europeas están considerando alianzas estratégicas o la introducción de modelos híbridos y eléctricos con precios más competitivos, aunque el escenario económico sigue siendo incierto.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones