07/08/2026 07:12 - General
El mundo del fútbol, el deporte más popular del planeta, atraviesa una crisis institucional sin precedentes. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, propuso crear la filial FIFA Forward Enterprise (FFE) para vender una participación minoritaria de los derechos comerciales de la Copa del Mundo a inversores privados. Sin embargo, la respuesta de las confederaciones fue contundente y busca garantizar la transparencia y la esencia del deporte rey.
Para entender la magnitud: la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación) es el organismo rector global, con 211 federaciones nacionales. La UEFA (Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol) agrupa a las potencias europeas como España, Alemania, Francia e Italia. La Concacaf (Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe) incluye a Estados Unidos, México y Canadá, entre otros. Ambas confederaciones representan a las selecciones más fuertes y con mayor poder económico del fútbol mundial.
El 30 de julio de 2026, la UEFA anunció que sus 55 federaciones miembros no participarán en competiciones de la FIFA si el plan avanza. Argumentaron que el torneo no puede considerarse un producto de inversión y debe pertenecer exclusivamente a las organizaciones deportivas. Esto implicaría que selecciones europeas se perderían torneos clave en 2026 y 2027, y eventualmente la Copa del Mundo 2030 en Marruecos, Portugal y España.
Entre los torneos afectados están el Mundial Femenino Sub-20 en Polonia (septiembre 2026), el Mundial Femenino Sub-17 en Marruecos (octubre-noviembre 2026), el Mundial Masculino Sub-17 en Catar (noviembre-diciembre 2026), el Mundial Femenino 2027 en Brasil y, por supuesto, el Mundial 2030. Sin los equipos europeos, estos torneos perderían gran parte de su atractivo deportivo y comercial.
La Concacaf, con sus 41 asociaciones, se alineó con la UEFA el mismo día. Reclamaron transparencia, criticaron los plazos precipitados y exigieron que la FIFA utilice sus propias reservas financieras multimillonarias en lugar de privatizar el patrimonio deportivo. La Concacaf también expresó su preocupación por la falta de consulta a las confederaciones antes de presentar el plan.
Además, la AFC (Confederación Asiática de Fútbol) también manifestó inquietudes, aunque no se sumó formalmente al boicot. Esto deja a la FIFA en una posición delicada, ya que sin el apoyo de Europa y América del Norte, el plan podría naufragar.
Es una propuesta para consolidar las operaciones comerciales de la FIFA en una nueva filial, valorada en USD 20.000 millones según el banco de inversión JP Morgan. El capital privado provendría de Thrive Eternal, un vehículo de inversión neoyorquino creado por Joshua Kushner (hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump). A cambio, Infantino promete aumentar la financiación a las 211 federaciones de USD 8 millones a USD 20 millones por ciclo a partir del 1 de enero de 2027. La decisión final debe tomarse antes del 19 de septiembre de 2026.
Para un extranjero: imagínese que la Copa del Mundo, el evento deportivo más visto del mundo (con más de 3.500 millones de espectadores en 2022), pasaría a ser controlado en parte por fondos de inversión privados, en lugar de las federaciones nacionales. Esto genera temor a que el fútbol se convierta en un negocio puro, perdiendo su carácter social y deportivo.
De mantenerse el boicot de la UEFA, estas competiciones se quedarían sin equipos europeos:
| Torneo | Sede y Fecha |
|---|---|
| Mundial Femenino Sub-20 | Polonia (5 al 27 de septiembre de 2026) |
| Mundial Femenino Sub-17 | Marruecos (17 de octubre al 7 de noviembre de 2026) |
| Mundial Masculino Sub-17 | Catar (19 de noviembre al 13 de diciembre de 2026) |
| Mundial Femenino 2027 | Brasil (24 de junio al 25 de julio de 2027) |
| Mundial 2030 | Marruecos, Portugal y España |
Además, la UEFA amenaza con no participar en el Mundial de Clubes 2029 y en cualquier otra competición organizada por la FIFA mientras el plan esté vigente.
Alfredo S. Quiroga