Tras ser hallada en situación de calle en Paraná, la mediática de 67 años se instaló en Tandil bajo el cuidado de La Pepona. En un video, Zulma Lobato aclaró que los 11 millones de pesos recaudados en una colecta solidaria están intactos en un plazo fijo y serán destinados a una operación de vista.

Zulma Lobato, la icónica mediática argentina de 67 años, ha comenzado un nuevo capítulo en su vida en la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires. Después de semanas de incertidumbre que la encontraron en situación de calle en Paraná, Entre Ríos, la artista fue recibida por Jair Hourcade, conocida en redes sociales como La Pepona, quien se hará cargo de su acompañamiento y cuidado en una residencia para adultos mayores que administra.

Un reencuentro y un nuevo hogar

Las primeras imágenes de Lobato en Tandil la muestran junto a La Pepona recorriendo el centro de la ciudad después de cenar en un restaurante local. “Estamos muy bien. Muchas gracias”, dijo Hourcade en un audio, con Lobato al lado. La artista, en sus primeras horas en la ciudad, ya había sido contundente: “Es hermoso”.

La llegada a Tandil trajo consigo una reconciliación. Lobato retomó el contacto con Lautaro Reyes, su amigo y exmánager, de quien estaba distanciada desde diciembre de 2025. En un audio compartido por La Pepona, Lobato, con una nueva peluca que le regaló la influencer, le envió un saludo directo mientras ambas se dirigían a tomar un café por el centro de Tandil.

La crisis en Paraná

El desenlace llega tras una crisis que se desató a mediados de agosto, cuando personal del área de Desarrollo Humano del Municipio de Paraná encontró a Lobato en la vereda del hospital San Martín de esa ciudad, con signos de desorientación y sin poder explicar cómo había llegado hasta allí. Solo llevaba bolsas de consorcio con ropa y medicamentos. “Hace cuatro días que no me bañaba y tenía toda la ropa sucia”, relató la artista al momento del hallazgo.

Las autoridades municipales la derivaron a un dispositivo de atención transitoria, donde compartió alojamiento con otras 12 personas y tres niños. Enrique Ríos, secretario de Desarrollo Humano de Paraná, confirmó la situación. Quien motorizó el retorno fue Jazmín Salinas, conocida como La Cuerpo, la influencer que días antes había anunciado que habían dado con el paradero de Lobato y conseguido un techo para ella.

El destino de los 11 millones de pesos

En un video difundido desde Tandil, Lobato reveló el destino de los 11 millones de pesos recaudados en una campaña solidaria impulsada por Salinas. “No es verdad que dicen que la Pepona se quedó con esa plata. No, está guardada en un banco para operarme de la vista, porque yo estoy casi ciega”, afirmó. La mediática subrayó que la cuenta es intocable: “Eso está bien guardado en un banco y no lo puede tocar nadie, solamente yo, la titular”.

La Pepona fue categórica al respecto: “Los once millones, gente, porque todos preguntan: ‘¿Qué hizo los once millones?’. Los tiene en su banco, en plazo fijo hasta que ella se pueda operar de su vista”. Hourcade también aclaró que nunca cobró por su asistencia: “Yo nunca le cobré un peso a Zulma, nada, nada, nada”.

Un problema de salud documentado

Los problemas de visión de Lobato tienen un origen documentado: años atrás sufrió un violento asalto en la vía pública que le dejó secuelas graves en la vista. La operación que necesita busca revertir ese deterioro, y los fondos recaudados están reservados exclusivamente para ese fin.

La historia detrás de la colecta

La campaña que reunió esos 11 millones de pesos fue impulsada por Jazmín Salinas tras un video en el que la propia Lobato relataba su situación: “Me desalojaron, estoy en la calle y perdí todo”. El dinero se obtuvo con el objetivo de solventar un alquiler y estabilizar su situación habitacional, pero la artista terminó bloqueando a Salinas en WhatsApp y cortando el contacto poco después, lo que alimentó las especulaciones sobre el paradero de los fondos.

La defensa de La Pepona

La visibilidad que Hourcade le dio a la situación en sus redes no estuvo exenta de críticas. Ante los cuestionamientos por mostrar a Lobato en sus videos, La Pepona salió a responder con firmeza: “No hablen pelotudeces y métanse en la vida antes de opinar, porque yo no les pido nada a ustedes, ni para darle de comer a Zulma, ni para vestirla, ni para nada. Ella está muy bien, no necesita nada”. También aclaró que no pide dinero a sus seguidores: “La gente que quiera ayudar a Zulma lo puede hacer trayéndole cosas, nada más”.

Un vínculo que viene de antes

El vínculo entre Lobato y Hourcade no es nuevo. En marzo de 2026, La Pepona gestionó la presencia de la artista en un show íntimo en la pizzería Pizza Pizzonda de la ciudad, lo que significó su regreso a los escenarios después de varios años de ausencia pública. Esa visita fortaleció la relación entre ambas y allanó el camino para que Tandil se convirtiera en su nuevo lugar de residencia.

Su historia pública comenzó en 2009, cuando sus primeras apariciones en el ciclo televisivo de Anabela Ascar en Crónica TV la convirtieron en un fenómeno de la cultura popular digital. En los años siguientes, un violento asalto en la vía pública le dejó secuelas graves en la visión, lo que agravó su situación de vulnerabilidad y limitó su autonomía cotidiana.