El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha generado una grieta en la narrativa de su formación al condicionar el voto a los decretos de vivienda del Gobierno. Al contradecir la postura de Oriol Junqueras, Rufián advirtió que la revisión de los textos será exhaustiva, subrayando una desconfianza táctica hacia las redacciones del PSOE que deja en el aire la sesión legislativa del viernes.

El Hecho: Una fisura en la disciplina del voto

En una intervención este 30 de septiembre, el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, ha modificado la expectativa de apoyo a los decretos de vivienda impulsados por el Ejecutivo. A diferencia de la postura transmitida por Oriol Junqueras, Rufián ha asegurado que el grupo parlamentario revisará "hasta la última coma" de los textos antes de comprometer su voto para la sesión del viernes.

La cautela de Rufián se centró específicamente en el decreto de renovación automática de alquileres, señalando que las propuestas del PSOE deben analizarse "a contraluz, por si acaso", sugiriendo que el diablo está en los detalles técnicos de la normativa.

Más allá de la cuestión técnica, Rufián aprovechó el espacio para lanzar dardos políticos. Calificó la gestión del Consejo de Ministros como un "desastre" y arremetió contra el liderazgo de Junts, acusándolos de "jugar con la moral y la vida de la gente", en un intento de posicionar a ERC como la fuerza pragmática frente a la intransigencia de sus socios independentistas.