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26/01/2026 10:25 • SALUD • SALUD
El patrón alimentario mediterráneo se basa en el consumo abundante de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva, con una ingesta moderada de pescado y aves, y un bajo consumo de carnes rojas y alimentos ultraprocesados. Este estilo de vida ha sido objeto de investigación durante décadas y, según los últimos hallazgos, presenta beneficios específicos para la población mayor.
Una tesis doctoral de la Universitat de Barcelona, liderada por Alba Tor Roca, analizó a adultos mayores de 65?años y encontró que una alta adherencia a la dieta mediterránea, rica en polifenoles y ácidos grasos insaturados, está asociada a un menor riesgo de pérdida cognitiva y funcional. El estudio utilizó instrumentos dietéticos clásicos y marcadores bioquímicos, destacando el papel de legumbres y pescado.
Un meta?análisis dirigido por Michela Furbatto, que incluyó a casi 680?000 personas de Europa y América, reveló que los mayores que siguen la dieta mediterránea presentan un 23?% menos de riesgo de muerte por cualquier causa y un 27?% menos de mortalidad cardiovascular. Los beneficios aumentan cuando la adherencia se mantiene a largo plazo.
Investigaciones de Pilar Pérez?Ros en poblaciones de 60?años o más mostraron que el consumo regular de verduras y aceite de oliva, junto con la reducción de alimentos ultraprocesados, se correlaciona con mejores indicadores de salud física y bienestar mental. Los participantes reportaron mayor vitalidad y menor incidencia de síntomas depresivos.
Un estudio publicado en *Mayo Clinic Proceedings* por la Universidad Autónoma de Madrid demostró que la adherencia al estilo mediterráneo está vinculada a una reducción significativa de la frecuencia, intensidad y número de localizaciones del dolor crónico, así como a una menor necesidad de analgésicos y menor carga de discapacidad.
Los componentes bioactivos de la dieta – polifenoles de frutas y verduras, ácidos grasos omega?3 del pescado y antioxidantes del aceite de oliva – actúan reduciendo la inflamación sistémica y el estrés oxidativo, procesos que están directamente relacionados con el envejecimiento cognitivo y funcional.
Los hallazgos consolidan a la dieta mediterránea como una estrategia eficaz para promover un envejecimiento saludable. No basta con el alimento; su integración en un estilo de vida que incluya actividad física, relaciones sociales y descanso apropiado potencia aún más los efectos protectores observados.
Fuente: Infobae – Generación Silver