18/02/2026 17:11 • Economia
La reforma laboral con media sanción en el Senado reduce contribuciones patronales y crea el Fondo de Asistencia Laboral. Según el IARAF, el costo fiscal sería de 0,47 puntos del PBI. Se cuestiona el financiamiento de la seguridad social y el impacto en el sistema previsional.
¿Qué establece la reforma laboral?
La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei obtuvo media sanción en el Senado el 12 de febrero de 2026 y ahora espera el tratamiento en la Cámara de Diputados. El proyecto introduce cambios sustanciales en el régimen de contrataciones y aportes patronales, con dos ejes principales: la creación del
Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y el
Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL).
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
El FAL es uno de los puntos más controversial de la normativa. Cada empleador deberá constituir una cuenta específica en una entidad autorizada por la Comisión Nacional de Valores para cubrir indemnizaciones y obligaciones legales de trabajadores registrados con al menos doce meses de antigüedad.
Las contribuciones mensuales obligatorias serán:
- Grandes empresas: 1% del costo laboral
- PyMEs: 2,5% del costo laboral
El Poder Ejecutivo podrá incrementar estos porcentajes hasta el 1,5% y 3% respectivamente según el cumplimiento de metas de equilibrio fiscal. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) actuará como agente de derivación de los fondos.
El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL)
El RIFL otorga beneficios a empleadores que formalicen trabajadores previamente no registrados o inactivos en el sector formal durante al menos seis meses.
Las contribuciones patronales bajan del 27% al 15% durante 48 meses, lo que implica una reducción de 12 puntos porcentuales en la carga laboral total sobre el salario bruto.
Impacto en el costo laboral
Según un informe del
Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la Argentina se encuentra entre los países con mayor presión tributaria sobre el empleo formal. Antes de la reforma, la carga fiscal laboral ascendía al
34,6% sobre el costo laboral total, ubicando al país en el tercer lugar a nivel mundial, solo detrás de Austria y Francia.
Con los cambios propuestos:
- Grandes empresas: la carga se mantiene en 34,6% (pasa al 5to puesto mundial)
- PyMEs: baja a 33,3% (pasa al 7mo puesto mundial)
- Empleados bajo RIFL: se reduce a 27,8% (pasa al 16to puesto mundial)
En términos de carga patronal sobre el salario bruto, las modificaciones son:
- Grandes empresas: del 44% al 43%
- PyMEs: del 44% al 41,5%
- RIFL: del 44% al 32%
El costo fiscal de la reforma
El IARAF calculó que el texto aprobado por el Senado tiene un
costo fiscal directo inicial anual de 0,47 puntos del PBI (0,41 para Nación y 0,06 para provincias y CABA). Este monto equivale a la mitad del proyecto original, que estimaba un costo de 0,89 puntos del PBI.
La reducción del costo fiscal se logró mediante negociaciones con gobernadores, eliminando la baja de alícuotas del impuesto a las Ganancias para empresas que estaba en el texto original. Sin embargo, se mantiene la eliminación de ciertos impuestos internos, estimada en 0,1 puntos del PBI.
Preocupaciones sobre el sistema previsional
El periodista económico Alfredo Zaiat, en un análisis publicado en El Destape el 18 de febrero de 2026, advierte que
el FAL implica una reducción del flujo de aportes y contribuciones que financian el sistema previsional. Los fondos que se desvían hacia cuentas individuales para pagar indemnizaciones salen del mismo origen que financia las jubilaciones del régimen público.
En un sistema de reparto como el argentino, el flujo de aportes y contribuciones sostiene el pago corriente a jubilados. Si se recortan estos recursos, el Estado enfrenta tres alternativas:
- Ajustar prestaciones previsionales
- Cubrir con recursos alternativos (más impuestos)
- Endeudarse
El análisis recuerda que experiencias similares en los años noventa, durante los gobiernos de Carlos Menem con Domingo Cavallo como ministro de Economía, no resultaron en mayor creación de empleo sino en mejoras marginales de la rentabilidad empresarial.
El debate sobre el "costo laboral"
El ministro de Economía,
Luis Caputo, defendió la reforma en redes sociales señalando que se bajaron las cargas patronales en un 85% para nuevos empleos. Sin embargo, críticos señalan que sin recuperación del consumo y la actividad económica, las empresas no tienen incentivos para contratar personal.
Las contribuciones patronales no son un "extra" sino un mecanismo de salario diferido que financia jubilaciones, asignaciones familiares y protección social. Reducirlas no elimina esos gastos, sino que cambia quién los paga o a quién se le recorta el derecho.
Reacciones y próximos pasos
La CGT convocó a un
paro general para el 19 de febrero de 2026 en rechazo a la reforma laboral. La Central Obrera argumenta que la normativa atenta contra derechos históricos de los trabajadores.
El oficialismo convocó a sesión en Diputados para continuar con el tratamiento legislativo. Se espera que puedan introducirse modificaciones, particularmente en el artículo sobre licencias que generó rechazos incluso entre aliados del gobierno.
Perspectivas internacionales
El informe del IARAF destaca que, pese a las reducciones propuestas,
la Argentina mantendrá una estructura de presión tributaria elevada respecto al promedio de la OCDE (21,6%). La diferencia con países como Nueva Zelanda, Chile y Colombia, donde la carga fiscal sobre el empleo formal es prácticamente nula, continúa siendo significativa.
Fuentes: Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), El Destape, Infobae