18/02/2026 20:08 • Actualidad
Una familia de Campo Quijano sufrió la pérdida de su segunda hija víctima de femicidio en menos de una década. Natalia Cruz, de 37 años, fue asesinada presuntamente por su ex pareja, quien confesó el crimen a su madre antes de darse a la fuga. La tragedia se repite: en 2017, su hermanastra Amira también fue asesinada por su novio.
El horror se repite en una misma familia
En una tragedia que conmociona a la provincia de Salta,
Irene Martínez perdió a su segunda hija víctima de femicidio en menos de nueve años.
Natalia Cruz, de
37 años, fue hallada sin vida el
martes 17 de febrero de 2026 en una vivienda del barrio Luz y Fuerza de
Campo Quijano.
La historia adquiere contornos devastadores: en
diciembre de 2017,
Amira Albana Vázquez, hermanastra de Natalia, fue asesinada a golpes por su novio ecuatoriano
Edgardo Córdova en el baño precario de las canchas del barrio San Jorge. Aquella mañana, Natalia estuvo presente en la escena del hallazgo del cuerpo de su hermanastra, presenciando el dolor que años después la afectaría directamente.
Los hechos del martes 17 de febrero
Según la reconstrucción realizada por familiares, todo comenzó cerca del mediodía del martes cuando Natalia llamó a su hermana
Belén para pedirle que le comprara una pastilla por un fuerte dolor de cabeza.
Cuando Belén llegó al domicilio, nadie respondió. Tras varios intentos fallidos de comunicación, regresó más tarde y se encontró con
Orlando Serapio, ex pareja de Natalia, quien se encontraba visiblemente alterado. Según el testimonio familiar, el hombre le dijo:
"No sé dónde está esa, capaz que se fue por ahí".
La preocupación creció cuando Serapio salió del inmueble, se cruzó con las hermanas gritando algunas palabras y se retiró rápidamente en su vehículo.
El hallazgo dramático
Ante la falta de respuesta, las hermanas lograron ingresar por la parte trasera de la vivienda. Allí encontraron a
Natalia tendida al costado de la cama, con un cable alrededor del cuello y casi sin signos vitales.
La familia solicitó una ambulancia, pero ante la demora decidieron trasladarla por sus propios medios. Durante el trayecto, una de las hermanas —quien es enfermera— le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar dentro del vehículo. Sin embargo,
Natalia falleció antes de llegar al hospital, a la altura de la plaza local. Ingresó sin vida al
Hospital Francisco Herrera.
Vecinos del barrio comentaron que escucharon gritos después del mediodía, seguidos de un silencio sepulcral. Se estima que el ataque mortal ocurrió entre las
15 y 16 horas.
La confesión telefónica
Según constan en las actuaciones policiales, alrededor de las
16:20 del martes, Serapio llamó a su madre y le gritó:
"Mamá, me mandé una cagada, cuidá a los chicos"
Luego cortó la comunicación y se dio a la fuga.
Una medida de protección vencida
Familiares señalaron que Natalia había solicitado reiteradamente la renovación de una
medida de restricción perimetral contra Serapio ante la justicia. Una vez vencida la medida, el hombre retomó las visitas al domicilio con la excusa de retirar a los hijos que ambos tenían en común.
"Llegaba a la casa y entraba con la excusa de que se llevaba a los chiquitos a la casa de la abuela paterna", contó la madre de la víctima.
Natalia lo había denunciado en varias oportunidades por
violencia intrafamiliar. La pareja estaba separada y compartían dos hijos. Serapio vivía en el barrio Pepino de Ferreira.
El operativo de búsqueda
El fiscal penal
Gabriel González, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, activó el
protocolo UFEM (Unidad Fiscal Especializada en Femicidios) y ordenó una serie de medidas de investigación.
La Policía de Salta realizó allanamientos en el barrio Pipino Ferreyra e interrumpió un espectáculo en una carpa bailable junto a la Ruta 36, lugares donde habría estado el sospechoso antes del crimen. También rastrillaron una propiedad en el paraje El Mollar, sobre la Ruta Nacional 51.
El acusado habría sido visto movilizándose en una
camioneta Ford EcoSport color gris y no se descarta que haya huido hacia la zona de la Puna.
Qué es el protocolo UFEM
El
protocolo UFEM (Unidad Fiscal Especializada en Femicidios) se activa automáticamente cuando existe la presunción de un femicidio. Este protocolo establece una serie de medidas urgentes de investigación, incluyendo la intervención de unidades especializadas, el traslado del cuerpo para autopsia forense y la recopilación de pruebas en la escena del crimen.
El dolor de una familia marcada por la violencia
La madre,
Irene Martínez, y su pareja
Amancio Vázquez, cargan con el dolor de haber perdido a dos hijas en hechos de violencia de género. Amira, asesinada en 2017, era hija de Amancio e hijastra de Irene. Natalia, asesinada ahora, era hija de Irene.
La Parroquia Santiago Apóstol de Campo Quijano despidió a Natalia con un mensaje:
"Acompañamos en oración a la familia de Natalia Cruz", deseando que sus familiares encuentren
"la fortaleza y la paz" para afrontar lo sucedido.
Datos sobre femicidios en Argentina
Los femicidios son la forma más extrema de violencia de género. En Argentina, la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres define y tipifica diversas formas de violencia contra las mujeres. El femicidio se castiga con penas de prisión perpetua.
Ante situaciones de violencia de género, se recomienda contactar la
Línea 144, disponible las 24 horas, los 365 días del año, con atención gratuita y especializada.
Fuentes:
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Diario El Tribuno
-
Ministerio Público Fiscal de Salta
-
Infobae