19/02/2026 16:05 • Internacionales
En un histórico fallo judicial, Yoon Suk Yeol fue sentenciado a cadena perpetua por liderar una insurrección tras declarar la ley marcial en diciembre de 2024. La decisión marca un antes y un después en la democracia surcoreana, siendo la primera condena de este tipo en 30 años.
Un veredicto histórico para la democracia surcoreana
El
19 de febrero de 2026, el Tribunal del Distrito Central de Seúl emitió una sentencia sin precedentes: el expresidente de Corea del Sur,
Yoon Suk Yeol, fue condenado a
cadena perpetua tras ser declarado culpable de liderar una insurrección. El fallo cierra uno de los capítulos más oscuros y dramáticos de la historia política reciente del país asiático.
El juez presidente
Ji Gwi-yeon fue contundente en su veredicto, señalando que la intención de Yoon al declarar la ley marcial era paralizar la Asamblea Nacional por un período significativo.
"El mero hecho de enviar soldados armados al edificio del Parlamento y transportarlos en helicóptero constituyó un acto de insurrección", manifestó el magistrado.
La noche que conmocionó a Corea del Sur
Todo comenzó el
3 de diciembre de 2024, cuando Yoon apareció en televisión a altas horas de la noche para anunciar la imposición de la ley marcial. En su discurso, alegó la existencia de
"fuerzas antiestatales" dentro de los partidos de oposición que supuestamente simpatizaban con Corea del Norte.
Lo que siguió fue una escena que muchos creían erradicada del pasado autoritario del país:
soldados armados descendieron en helicóptero sobre el parlamento e intentaron asaltar la cámara donde se encontraban reunidos los legisladores. Ciudadanos conmocionados, junto con legisladores y personal del parlamento, se apresuraron a bloquear las entradas en escenas caóticas transmitidas en vivo.
La declaración revivió oscuros recuerdos del pasado autoritario de Corea del Sur y fue ampliamente condenada por atentar contra la esencia de la democracia nacional. Afortunadamente,
seis horas después, Yoon revirtió su postura después de que los legisladores votaran unánimemente para bloquear la medida.
Otras condenas relacionadas
El tribunal no solo condenó a Yoon. El exministro de Defensa
Kim Yong-hyun fue declarado culpable de desempeñar un papel importante en la insurrección y condenado a
30 años de prisión. Kim había asumido previamente la responsabilidad de ordenar a los soldados que decretaran la ley marcial.
| Funcionario | Cargo | Condena |
| Yoon Suk Yeol | Expresidente | Cadena perpetua |
| Kim Yong-hyun | Exministro de Defensa | 30 años de prisión |
| Han Duck-soo | Exprimer ministro | 23 años de prisión |
| Lee Sang-min | Exministro del Interior | 7 años de prisión |
La defensa de Yoon
El equipo legal del expresidente ha defendido su inocencia y ha anunciado que apelará el fallo. En un comunicado, sus abogados señalaron:
"Esto ha sido una formalidad en un proceso cuya conclusión ya estaba predeterminada. La verdad saldrá sin duda a la luz en la historia judicial de este país. Nunca sucumbiremos a las distorsiones de la realidad y las mentiras, y lucharemos hasta el final".
Yoon, quien fuera exfiscal, había calificado la acusación de
"delirio y ficción", argumentando que su imposición de la ley marcial tenía como objetivo alertar al público sobre el estancamiento político paralizante causado por la mayoría del partido de oposición en la Asamblea Nacional.
Un contexto de polarización política
Desde finales de la década de 1980, Corea del Sur se ha transformado en una democracia sólida, con protestas regulares, libertad de expresión, elecciones justas y transferencias de poder pacíficas. Sin embargo, el panorama político interno sigue estando profundamente polarizado.
Los presidentes de ambos lados de la división política a menudo enfrentan pedidos de impeachment, investigaciones criminales y procesamientos. La esposa de Yoon,
Kim Keon Hee, también está en prisión, cumpliendo una condena de un año y ocho meses por un cargo no relacionado de soborno.
Reacciones ciudadanas
Song Hwa, de 35 años, quien acudió a la Asamblea Nacional el 3 de diciembre con su esposo después de escuchar la declaración de Yoon, declaró que el veredicto fue una
"decisión extremadamente importante" que
"enviará un mensaje poderoso al público".
Por su parte, Cho Kuk, líder del Partido de Reconstrucción de Corea, señaló que Yoon
"trató de destruir la democracia de Corea del Sur" y añadió:
"La experiencia de Corea del Sur demuestra que el poder para proteger y recuperar la democracia reside en el pueblo".
Antecedentes históricos
Este veredicto marca la primera vez en
30 años que Corea del Sur condena a un líder por insurrección. En 1996, el expresidente
Chun Doo-hwan, general de división del ejército, fue condenado por tomar el poder en un golpe militar en 1979 y presidir la masacre de Gwangju contra manifestantes prodemocracia en 1980. Inicialmente fue condenado a muerte, pero la pena fue conmutada por cadena perpetua y posteriormente indultado.
El camino legal por delante
Yoon puede apelar el fallo. La insurrección es uno de los pocos cargos penales contra los cuales un presidente surcoreano no goza de inmunidad. La fiscalía había solicitado la pena de muerte, una medida en gran medida simbólica, ya que el país no ha ejecutado a nadie en décadas.
Los fiscales argumentaron que Yoon no había mostrado remordimiento y que seguía existiendo el riesgo de que su invocación de la ley marcial de emergencia pudiera repetirse en el futuro.
"La gravedad del delito de insurrección amenaza la existencia misma de la comunidad", señalaron.
Una lección para la democracia mundial
Este caso representa una prueba fundamental para las instituciones democráticas de Corea del Sur y envía un mensaje poderoso sobre la importancia de proteger el orden constitucional. El veredicto demuestra que ni siquiera el presidente está por encima de la ley cuando se trata de atentar contra los fundamentos democráticos del país.
Fuente:
CNN en Español