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El milagro que salvó a Iñaki: la impactante caída al vacío que contó Lara Bernasconi

20/02/2026 05:13 • Entretenimiento

La modelo Lara Bernasconi revivió el momento más aterrador de su vida: cuando su hijo Iñaki, de solo un año y siete meses, cayó desde un balcón de cuatro metros de altura. Lo que podría haber sido una tragedia terminó siendo un verdadero milagro, y ella asegura que su padre fallecido y la Virgen de Luján intervinieron para salvar al pequeño.

Un relato que conmueve hasta los huesos

En una charla íntima y desgarradora, Lara Bernasconi decidió abrir su corazón y revivir el episodio más traumático de su vida. La modelo argentina, conocida por su carrera en el mundo del espectáculo y su relación con Federico Álvarez Castillo, contó cómo vivió aquel día en el que su pequeño hijo Iñaki estuvo al borde de la muerte. El relato surgió espontáneamente durante una conversación con Angie Landaburu en el streaming Ángeles y Demonios, donde tocaron el tema de la Virgen de yeso que siempre estuvo en su hogar. Esa imagen religiosa, que perteneció a su abuela, había sido colocada en el jardín semanas antes del accidente, como si una fuerza superior la hubiera puesto ahí por alguna razón.

El momento exacto del accidente

Todo ocurrió en un balcón, en un día aparentemente normal. Lara y su pequeño Iñaki, que entonces tenía un año y siete meses, estaban regando las plantas. Fue cuestión de segundos. La modelo se giró para acomodar una silla y, en ese instante fugaz, el nene se trepó y cayó al vacío.
"Estábamos en el balcón, Iñaki tenía un año y siete meses, estábamos regando las plantitas, yo me di vuelta para acomodar una silla, Iñaki se trepó en dos segundos, los chicos en dos segundos hacen así, se cayó y no lo pude agarrar"
La altura aproximada de la caída fue de cuatro metros, una distancia que podría haber resultado fatal para un niño de esa edad. Sin embargo, lo que sucedió después desafía cualquier explicación lógica.

Un desenlace milagroso

Rápidamente, trasladaron al pequeño a un sanatorio, esperando lo peor. Los médicos realizaron todos los estudios pertinentes, preparados para encontrar lesiones graves. Pero la sorpresa fue mayúscula: Iñaki no tenía absolutamente nada. Ni siquiera raspones o moretones. Lara, convencida de que algo sobrenatural intervino, no tiene dudas: su padre fallecido y la Virgen de Luján salvaron a su hijo.
"Estoy segura de que lo agarró mi papá. Y la Virgen. Creo mucho en esas señales. Me pasa seguido que, cuando estoy mal, algo me recuerda a él"
En otra entrevista anterior con Tatiana Schapiro, Lara ya había expresado esta misma creencia: "Lo salvó mi papá y la Virgen", afirmó con total convicción.

El poder de la fe y los signos

La historia tiene elementos que van más allá de lo racional. Semanas antes del accidente, Lara había colocado la Virgen de Luján en el jardín, una imagen que no estaba destinada a estar afuera, pero que por alguna razón ella sintió la necesidad de poner allí. Ella misma lo describe como esos impulsos que uno no sabe de dónde vienen, pero que sigue sin cuestionar.
"¿Viste cuando no sabés por qué ponés la Virgen en la esquina? La Virgen de mi abuela, en el jardín, que no era para afuera..."

Los controles posteriores

A pesar del resultado milagroso, la familia no bajó la guardia. Iñaki continuó con controles médicos periódicos durante un tiempo, ante la posibilidad de que aparecieran secuelas internas. Sin embargo, nunca se presentó ninguna complicación. El pequeño había salido completamente ileso de una caída que podría haber cambiado sus vidas para siempre.

¿Quién es Lara Bernasconi?

Para quienes no la conocen, Lara Bernasconi es una modelo y figura del espectáculo argentino que ha participado en diversos programas de televisión y eventos de moda. Su relación con Federico Álvarez Castillo la mantuvo en el ojo público, y su hijo Iñaki ha sido parte de su vida mediática de manera responsable, mostrando siempre su rol de madre amorosa y dedicada.

Un mensaje de esperanza

Esta historia, más allá de lo sobrenatural, nos recuerda la fragilidad de la vida y la importancia de estar atentos con los más pequeños. Los niños pueden hacer cosas impredecibles en cuestión de segundos, y los accidentes domésticos son más comunes de lo que creemos. Pero también nos habla de la fe, de creer que hay fuerzas mayores que nos protegen, y de la esperanza que nos sostiene en los momentos más oscuros. Lara encontró en su padre y en su fe un consuelo, una explicación que le permite seguir adelante sin el peso del "qué hubiera pasado si...". Hoy, Iñaki crece sano y fuerte, un recordatorio viviente de que a veces, los milagros existen.

Fuente: Pronto.com.ar

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