14/06/2026 15:14 - Politica
Mesa de reunión política con dirigentes peronistas discutiendo estrategias, ambiente serio y profesional, iluminación cálida de oficina
En el peronismo circula una imagen para describir su presente: una mesa redonda. Ya no hay cabeceras ni figuras únicas que ordenen por decreto. Es un peronismo policéntrico, obligado a construir consensos antes que recibir órdenes. Ese espacio empezó a discutir, todavía en voz baja, cómo reorganizarse para las elecciones presidenciales de 2027 y quién tendrá la "aptitud" para encabezarlo.
Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ex candidato presidencial en 2023, mantiene reuniones discretas con todos los sectores del peronismo. Según Infobae, Massa tiene un diagnóstico claro sobre el momento político y una estrategia para volver al poder:
Massa no quiere aparecer como mediador. Su apuesta es la unidad, no el arbitraje. "Nuestra responsabilidad es que el peronismo sea gobierno en 2027. No se prendan en la interna, nosotros solo trabajamos por la unidad", es el mensaje que baja a intendentes y legisladores de su espacio.
Massa obtuvo el 36.68% de los votos en primera vuelta en 2023, a solo un punto de ganar en esa instancia con una inflación cercana al 250% anual.
Un gobernador del PJ le dijo a Massa: "Convocá vos, Sergio". La frase reflejaba el deseo de cristalizar una mesa política de unidad. La propuesta incluía:
| Sector | Integrantes |
|---|---|
| 6 gobernadores del PJ | Kicillof (BA), Ziliotto (La Pampa), Quintela (La Rioja), Insfrán (Formosa), Melella (Tierra del Fuego), Suárez (Santiago del Estero) |
| CGT | Jorge Sola y Cristian Jerónimo |
| Bloques legislativos | Germán Martínez (Diputados) y José Mayans (Senado) |
Sin embargo, la mesa no llegó a conformarse. La Cámpora, el espacio que lidera Máximo Kirchner, reclamó una silla diferenciada. Ante la negativa de algunos gobernadores, la negociación volvió a punto muerto. "La Cámpora ya está representada dentro de los bloques del Senado con Waldo de Pedro y también en Diputados con Máximo", argumentaron desde varias provincias peronistas.
El jefe de bloque José Mayans intentó convencer a Cristina Fernández de Kirchner de bendecir el diseño. "Cristina, La Cámpora soy yo también, ¿o tenés alguna duda?", le planteó el formoseño. Sin el aval de la ex presidenta, Massa decidió congelar la convocatoria. "Es como querer festejar el día de la madre y no invitar a tu mamá al festejo", razonaron cerca del massismo.
El gobernador bonaerense enfrenta una coyuntura adversa: confrontación abierta con Milei y tensiones permanentes con el kirchnerismo. Desde el massismo lo ven como un "hermano mayor" que debería abrazar, contener y tolerar desplantes sin devolver cada golpe. "No se puede hacer política enojado", reflexionan.
Hay un número que nadie discute: Cristina Kirchner conserva un piso de 20 puntos de voto propio transferible. Si ella dice que su candidato es determinado dirigente, ese dirigente sube automáticamente entre 18 y 20 puntos. Es un activo que nadie le disputa.
La pregunta es qué consigna elegirá el cristinismo: ¿"Cristina libre" o "Cristina inocente"? En el massismo creen que la segunda sería más eficaz porque interpela menos a la interna judicial y más a la legitimidad política.
Elección entre Milei y un candidato del PJ. Es el escenario más complicado para el peronismo por sus dificultades para imponerse en balotaje.
Milei por un lado, un candidato de Macri por otro, y el peronismo unido como tercera opción. Sería el escenario más favorable para el PJ.
Peronismo dividido, Milei, un espacio de Macri, y el kirchnerismo en acuerdo con la izquierda de Myriam Bregman. Forzaría balotaje con incertidumbre.
Mientras el peronismo ordena su tablero interno, observa con atención los movimientos en el espacio de la derecha. El peronismo construye escenarios asumiendo una eventual ruptura de Patricia Bullrich con Milei y el retorno de Mauricio Macri a un rol protagónico para 2027.
Macri viajó a Mendoza, Chaco y Santa Fe; se reunió con diputados, intendentes del PRO, gobernadores y dirigentes radicales como Maximiliano Pullaro. La designación de Hernán Lacunza y Ércole Felippa en Córdoba se interpreta como un acercamiento con el gobernador Martín Llaryora.
Cuanto más atomizada la oferta de centroderecha y derecha, mayores las chances del peronismo de volver al poder. El massismo cree que si Patricia Bullrich rompe con Milei, se fragmentaría aún más el espacio libertario-PRO.
El peronismo decidió no precipitarse con el caso del jefe de Gabinete Manuel Adorni. Exponerse a liderar una discusión sobre corrupción no es el terreno cómodo para presentarse ante la opinión pública. Pero hay un cálculo más fino: si el peronismo acelera una moción de censura, podría hacerle un favor involuntario a Milei.
El peronismo mira, espera y construye escenarios. La mesa redonda sigue sin cabecera. Pero todos, de un modo u otro, ya empezaron a moverse. Massa insiste en que la "aptitud" de cada dirigente se demostrará en los hechos, y que el peronismo debe agotar esfuerzos para construir una candidatura de unidad. Hasta que termine la participación de la Selección en el Mundial, los tiempos políticos permanecerán congelados. Pero después, todo se acelerará.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones