19/06/2026 04:59 - Salud
Persona durmiendo plácidamente en una habitación tranquila y oscura con luz tenue de amanecer, ambiente de paz y bienestar
Dormir bien no es un lujo ni un capricho: es una necesidad biológica fundamental para proteger el corazón. Una investigación publicada en la revista científica Nature por el Instituto Cardiovascular de Mount Sinai analizó datos de casi 91.000 personas y llegó a una conclusión esperanzadora: el descanso nocturno de calidad, sumado a la actividad física regular, puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sin importar la edad.
El estudio utilizó información del Biobanco del Reino Unido y del programa estadounidense All of Us, complementada con experimentos en modelos animales para comprender los mecanismos biológicos subyacentes. Los resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre cómo los hábitos cotidianos pueden modificar incluso procesos genéticos asociados al envejecimiento.
Los investigadores se centraron en la hematopoyesis clonal, una alteración en los glóbulos blancos vinculada con la edad que favorece procesos inflamatorios capaces de derivar en aterosclerosis (acumulación de placas en las arterias). Esta mutación aparece aproximadamente en:
| Grupo etario | Prevalencia de hematopoyesis clonal |
|---|---|
| Mayores de 70 años | 25% de la población |
| Mayores de 80 años | 50% de la población |
Cameron McAlpine, investigador principal del estudio en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, explicó que aunque ya se conocía el vínculo entre estas mutaciones y el riesgo cardiovascular, no estaba claro si el estilo de vida podía modificar ese proceso. La respuesta fue contundente: "Un estilo de vida saludable puede contrarrestar algunas de estas mutaciones genéticas".
"El descanso nocturno cumple funciones de reparación en el organismo", señalaron los autores del estudio. La falta de sueño se asocia con:
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los adultos mayores deberían dormir:
Kevin Shah, cardiólogo del MemorialCare Heart & Vascular Institute, destacó que el ejercicio regular contribuye a mantener dentro de niveles adecuados:
Presión arterial
Peso corporal
Sensibilidad a la insulina
Los especialistas recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad moderada a intensa, como:
La Asociación Americana del Corazón destaca estos pilares fundamentales:
Los hallazgos refuerzan la importancia de sostener rutinas saludables a lo largo de toda la vida. Incluso en personas con predisposición genética, una combinación de buen descanso y actividad física puede marcar una diferencia significativa en la prevención de enfermedades cardíacas.
Este estudio aporta evidencia científica sólida de que nunca es tarde para cuidar el corazón. Los cambios en el estilo de vida pueden implementarse a cualquier edad y sus beneficios se reflejan tanto en la reducción de la inflamación como en la mejora de los marcadores cardiovasculares.
Fuente: La Voz
Alfredo S. Quiroga