04/07/2026 16:02 - Salud
Según informó The Guardian, médicos en Canadá confirmaron el deceso de un niño de 11 años a causa de la rabia. El incidente, catalogado por los especialistas como excepcionalmente raro, ocurrió en 2024 durante una visita familiar a una cabaña en el norte de Ontario.
El menor se despertó y encontró un murciélago posado sobre su nariz y boca. Aunque el padre capturó al animal y lo liberó, y los padres no observaron mordeduras ni un comportamiento extraño en el animal, no buscaron atención médica inmediata. Diecinueve días después, el niño desarrolló hormigueo, entumecimiento e hinchazón en el lado derecho de su rostro.
La rabia es una enfermedad viral grave que afecta el sistema nervioso central. Generalmente se transmite a los humanos a través de la saliva de animales infectados, siendo los murciélagos los principales vectores en Norteamérica, junto con zorrillos, mapaches y zorros. Las mordeduras o arañazos a menudo son tan pequeños que pasan desapercibidos, pero el virus puede ingresar a través de cortes o el contacto de la saliva con los ojos, nariz o boca.
El caso destacó la necesidad imperante de una mayor conciencia pública. Aunque la rabia es rara en Canadá (con solo 28 casos documentados desde 1924 y el último en Ontario en 1967), la enfermedad suele ser fatal una vez que se manifiestan los síntomas. El menor fue ingresado a cuidados intensivos y, aunque los médicos evaluaron administrar anticuerpos directamente en el cerebro, la familia y el equipo médico decidieron no continuar debido a la naturaleza invasiva y falta de eficacia comprobada del procedimiento.
Este trágico suceso subraya un mensaje vital para la salud pública global: ante cualquier contacto sospechoso con animales silvestres, el reconocimiento temprano y la atención médica inmediata son la única forma de prevenir esta letal enfermedad.
Alfredo S. Quiroga