06/07/2026 15:57 - Internacionales
En la madrugada del lunes 6 de julio de 2026, la capital ucraniana sufrió una nueva agresión rusa que se cobró la vida de 14 personas y dejó a 46 heridos, entre ellos cinco niños. Según informó el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, el ataque provocó daños en tres distritos y el incendio de cuatro edificios residenciales donde los ciudadanos dormían.
La Fuerza Aérea de Ucrania detalló que el régimen de Moscú desplegó 68 misiles (23 de ellos balísticos) y 351 drones de larga distancia. Aunque las defensas lograron derribar 37 misiles y 326 drones, ningún misil balístico pudo ser neutralizado debido a la escasez de interceptores PAC-3 para los sistemas Patriot.
Este bombardeo ocurre a horas de la cumbre anual de la OTAN en Turquía. El presidente Volodimir Zelenski había advertido sobre este ataque, que se suma a otro del jueves pasado que dejó 30 muertos. Paralelamente, Ucrania atacó una refinería en Yaroslavl (Rusia) y dejó sin electricidad a Sebastopol, en Crimea.
Según análisis de medios internacionales como El Día y Deutsche Welle, el desarrollo del conflicto en 2026 marca un punto de inflexión. Los gobiernos europeos perciben que el tiempo ya no juega a favor del Kremlin, evidenciando un desgaste económico y militar creciente en Rusia.
En este contexto, y ante la disminución del respaldo de Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump, Europa ha aprobado un paquete de ayuda de 90.000 millones de euros. Dos tercios de estos fondos se destinarán al armamento y el resto a la administración ucraniana, consolidando una estrategia de respaldo total a Kiev.
Alfredo S. Quiroga