La ciencia confirma: el contacto diario con la naturaleza potencia el cerebro de los niños
Estudios internacionales demuestran que los niños que acceden a espacios verdes antes de los 2 años desarrollan mejores funciones ejecutivas, memoria y atención. La exposición a la naturaleza reduce el cortisol hasta un 25% y mejora la concentración en niños con TDAH. Expertos recomiendan al menos 30 minutos diarios de actividad al aire libre.