01/08/2026 04:34 - Salud
Levantarse con sensación de agotamiento es más común de lo que imaginas, pero la buena noticia es que tiene solución con pequeños cambios.
El agotamiento no siempre responde a malos hábitos de sueño. Según informaron especialistas a Infobae, la fatiga persistente puede tener orígenes físicos y psicológicos. La doctora Estefanía Belén Mondin, médica del Servicio de Psiquiatría del Hospital Italiano, explicó que factores como el estrés, la ansiedad o las preocupaciones anímicas pueden generar pérdida de energía.
La doctora Jemma King advirtió en The Guardian que el dióxido de carbono puede superar las 1.000 ppm, reduciendo el sueño profundo. Abrir la ventana solo 2 cm ayuda enormemente.
El doctor Brendan Gabriel (Univ. de Aberdeen) señala que la luz diurna ayuda a distinguir el día de la noche, mejorando el control del azúcar en sangre.
La doctora Stella Maris Valiensi (Hospital Italiano) indica que con los años hay más despertares nocturnos y cuesta más volver a dormirse.
Las proteínas tardan 4 a 6 horas en digerirse, elevando la temperatura corporal y dificultando el enfriamiento nocturno necesario.
Así como aparece la presbicia, el reloj biológico se adelanta con el tiempo, disminuyendo la calidad del descanso.
Estar muchas horas sentado envía al cerebro una señal para conservar energía. Levantarse cada 30 minutos por 2 minutos cambia todo.
Los excrementos de ácaros causan congestión y microdespertares. Lavar la ropa semanalmente y airear la cama es clave.
La doctora Emily Leeming (King's College) recomienda al menos 30 g diarios para una liberación de azúcar estable y energía duradera.
Estudios de 2022 y 2024 revelan que los pensamientos ansiosos empeoran por la noche, fenómeno conocido como mente después de la medianoche.
Centrarse repetitivamente en preocupaciones agota los recursos mentales. El mindfulness y la terapia son excelentes aliados.
Según un reporte basado en investigaciones del doctor Mark Hyman y publicado por El Imparcial, el cansancio entre las 14 y 16 horas suele deberse a inestabilidad de glucosa, ritmos circadianos alterados y estrés sostenido. Evitar el café en ayunas y consumir proteínas y fibra en el desayuno marcará una gran diferencia.
Un ensayo publicado en 2008 en Psychotherapy and Psychosomatics, detallado por Tua Saúde, demostró que realizar 20 minutos de ejercicio suave tres veces por semana durante seis semanas redujo la fatiga en un 65% y aumentó la energía en un 20%. ¡No necesitas rutinas extenuantes para sentirte mejor!
Expertos de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) y el NHS recomiendan adoptar una vida suave, basada en prácticas sostenibles:
Cuándo consultar al médico: Si el agotamiento persiste por más de 4 semanas pese a mejorar tus hábitos, es ideal realizar análisis de hemograma, ferritina, tiroides y vitamina B12. La apnea del sueño y la depresión también son causas muy comunes y tratables. ¡Siempre es un buen momento para cuidar tu salud!
Alfredo S. Quiroga