El club blindó a su joya
Miguel Ángel Gil Marín, CEO del Atlético de Madrid, volvió a dejar en claro que Julián Álvarez no está en venta. En declaraciones a la agencia EFE, el dirigente afirmó que "vamos a ayudar a Julián y le vamos a seguir cuidando para que pueda darnos todo su potencial, porque le necesitamos para seguir compitiendo entre los grandes de Europa".
El ejecutivo español no solo confirmó la postura inamovible del club, sino que también apuntó contra el entorno del futbolista argentino: "Debemos comprender que Julián no ha tenido cerca a los mejores consejeros sobre su carrera profesional en los últimos meses", expresó, en referencia a la declaración pública del jugador durante el Mundial 2026, cuando pidió una transferencia.
La guerra con Barcelona y Real Madrid
La novela comenzó hace semanas, cuando Barcelona y Real Madrid intentaron quedarse con el delantero cordobés. El Atlético rechazó todas las ofertas y recordó que la cláusula de rescisión es de 500 millones de euros. Gil Marín fue duro con los clubes interesados: "No podemos permitir que otros clubes y sus medios afines decidan lo que tenemos que hacer, marquen nuestra estrategia deportiva y nos falten al respeto".
Según el diario Marca, Álvarez le comunicó al club su deseo de irse al Barcelona el 25 de mayo, y no contempla otra alternativa. El Arsenal también preguntó por él, pero el jugador rechazó la opción inglesa porque solo quiere jugar en el conjunto culé.
La bronca de los hinchas y la postura de Simeone
Mientras tanto, la tensión crece en las tribunas. En la Ciudad Deportiva de Majadahonda aparecieron banderas con mensajes como "Julián fuera" y el número 19 tachado. En el primer partido de la temporada, el jugador ni siquiera fue convocado y recibió silbidos desde la grada.
El técnico Diego Simeone intentó calmar las aguas: "Creo que si el dueño del club habla de la manera que habló, no hay más. Es como en los juicios. Está más que claro lo que expresó. Desde lo deportivo, queremos cuidar a la persona para que siga cuidando el nombre que tiene", señaló en conferencia de prensa.
¿Qué pasa con el contrato?
Álvarez tiene contrato con el Atlético hasta junio de 2030 y, pese a los rumores, el club no lo quiere soltar. El mercado de pases cierra el 1 de septiembre, por lo que la novela podría estirarse hasta el final. Mientras tanto, el delantero entrena a la par de sus compañeros y podría volver a ser convocado para el partido del domingo ante Villarreal por la segunda fecha de La Liga.
La situación es incómoda para todas las partes: el jugador se desvaloriza, el club pierde paz interna y Simeone queda en el medio. Pero los contratos están para respetarse, y el Atlético no parece dispuesto a ceder.