El Gobierno anunció la flexibilización parcial de los préstamos en dólares para empresas, permitiendo que los bancos presten hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera a firmas que no generan divisas. La medida busca impulsar el crédito y la inversión, pero despertó críticas de exfuncionarios del BCRA por el riesgo de descalce de monedas.

Qué cambió con la nueva normativa

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció el jueves 13 de agosto de 2026 la flexibilización parcial de los préstamos en dólares para empresas, en una conferencia de prensa junto al viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas Federico Furiase. La medida modifica el artículo 23 del Decreto 905/02, que desde la crisis de 2001 restringía el crédito en moneda extranjera a compañías que generaran divisas.

Según explicó Caputo, “la flexibilización alcanza solo a personas jurídicas” y no incluye a personas humanas, porque es “macroprudencialmente más razonable”. El objetivo es ampliar el crédito para sectores como la construcción y la industria automotriz, que generan mucho empleo.

Los números clave del anuncio

  • Depósitos en dólares del sector privado: pasaron de USD 14.100 millones (dic 2023) a USD 40.300 millones.
  • Préstamos en dólares: crecieron de USD 3.700 millones a USD 24.600 millones.
  • Proporción de depósitos que fondea préstamos: subió del 26% al 61%.
  • Tope de préstamos: cada banco podrá destinar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a este nuevo destino.
  • Capacidad adicional estimada: USD 5.800 millones.

Los tres pilares que se mantienen

Caputo remarcó que los tres pilares estructurales del régimen siguen vigentes: la flexibilización alcanza solo a personas jurídicas; se mantiene la obligación de liquidar los préstamos (limita el multiplicador bancario); y no se modifican las normas que protegen al sistema de la exposición al sector público en moneda extranjera, uno de los factores centrales de la crisis de 2001. Los bancos deberán mantener un encaje del 25% sobre estos depósitos.

Apoyo de los bancos nacionales

La Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), que reúne a entidades como Banco Macro, Banco Nación y Galicia, emitió un comunicado de respaldo: “Las medidas anunciadas permitirán el acceso al crédito en moneda extranjera a empresas que hasta hoy estaban excluidas”. También el Banco Supervielle celebró la decisión, mientras que Ariel Sbdar, CEO de Cocos Capital, destacó que “es una oportunidad” pero advirtió sobre la responsabilidad de evaluar la capacidad de repago bajo distintos escenarios cambiarios.

Sin embargo, desde La Nación informaron que los bancos internacionales (ABA) son más cautos y esperan la reglamentación del BCRA. Las entidades anticipan que analizarán con más exigencia a los deudores, priorizando a empresas con gran reputación y espalda financiera.

Críticas de economistas: Sandleris y Neumeyer

El ex presidente del BCRA durante el gobierno de Macri, Guido Sandleris, partidario de las reformas de Milei, expresó su rechazo: “He apoyado muchas de las medidas del equipo económico de Javier Milei, pero creo que la flexibilización de las reglas para otorgar préstamos en dólares anunciada ayer es una mala idea”. Sandleris advirtió que “la medida erosiona uno de los pocos consensos relevantes que la Argentina había logrado construir en materia de política económica: una regulación prudencial muy estricta del sistema bancario en dólares”.

También Andrés Neumeyer, ex economista jefe del BCRA, alertó sobre el “populismo crediticio” y el riesgo de “deslizarse por la pendiente resbaladiza de relajamiento macro-prudencial”. Para Neumeyer, la relajación de las restricciones al descalce de moneda crea un riesgo sistémico: “Cuando hay una depreciación real importante los depositantes con dólares o son rescatados por el contribuyente o son pesificados”.

Qué dice el marco prudencial del BCRA

El Banco Central formalizó la adecuación del marco prudencial mediante la modificación del artículo 23 del Decreto 905/02. Las financiaciones en moneda extranjera tendrán un tope del 15% de los depósitos en dólares de cada entidad, con requisitos adicionales:

  • Capital mínimo requerido un 25% superior al de otras financiaciones comparables.
  • Las financiaciones computarán 1,25 veces para los límites de exposición crediticia.
  • Los bancos deberán evaluar la capacidad de repago de los deudores ante distintos escenarios de variación del tipo de cambio.

El objetivo, según el BCRA, es canalizar el ahorro doméstico en moneda extranjera hacia la inversión productiva y reducir la dependencia del financiamiento externo.

Un debate que recién empieza

La medida marca un quiebre con las restricciones impuestas tras el colapso de 2001, cuando el sistema bancario se dividió en segmentos pesos y dólares aislados entre sí. Mientras el Gobierno sostiene que el nuevo esquema cuenta con salvaguardas para evitar riesgos, las voces críticas recuerdan que “las regulaciones financieras prudenciales suelen implicar costos de corto plazo, pero existen para proteger un bien mucho más valioso: la estabilidad financiera”, en palabras de Sandleris.

La flexibilización se complementa con la Ley de Inocencia Fiscal y busca que los dólares que están “bajo el colchón” ingresen al sistema formal. Los próximos días serán clave para conocer la reglamentación completa del BCRA y la reacción de los mercados.