La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta la peor crisis de ébola de su historia. Según datos del Gobierno difundidos este domingo, el brote ya causó 2.325 muertes, superando el saldo de la epidemia de 2018-2020, que dejó 2.299 fallecidos.
Cifras que alarman al mundo
Los casos confirmados ascendieron a 4.945, con 101 nuevos contagios detectados en las últimas 24 horas. La tasa de letalidad se disparó al 47%: casi uno de cada dos infectados muere. Actualmente hay 730 pacientes aislados u hospitalizados y 1.040 personas recuperadas.
Comparativa con brotes históricos
| Brote | Casos | Muertes |
|---|---|---|
| RDC 2026 (actual) | 4.945 | 2.325 |
| RDC 2018-2020 | 3.481 | 2.299 |
| África Occidental 2014-2016 | 28.616 | 11.310 |
¿Por qué avanza tan rápido?
Este es el 17.º brote de ébola en la RDC y el de propagación más veloz jamás registrado. Una persona muere cada 30 minutos, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
El virus pertenece a la cepa Bundibugyo, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados, a diferencia de la cepa Zaire. Los síntomas iniciales se confunden con malaria, y la desconfianza comunitaria, la inseguridad y los ataques a trabajadores sanitarios dificultan la detección temprana.
“Normalmente, a medida que avanza un brote, la tasa de letalidad debería disminuir. En cambio, seguimos viendo casos detectados muy tarde, cuando es menos probable que el tratamiento tenga éxito”, advirtió Thomas Parisch, de Médicos Sin Fronteras.
Un cóctel letal: guerra, desplazados y recortes
El este de la RDC sufre un conflicto armado de décadas. La provincia de Ituri, donde se declaró el brote en mayo, concentra el 90% de los casos y el 80% de las muertes, y alberga a más de 900.000 desplazados internos. La violencia del grupo rebelde M23, pese al acuerdo de paz de diciembre, sigue forzando a miles a huir.
Los recortes en ayuda humanitaria, especialmente el cierre de USAID por decisión de Donald Trump, redujeron la financiación del sistema sanitario congoleño en 70% y los programas de agua y saneamiento en 73%. “El egoísmo de Occidente está costando vidas”, sentenció un editorial de El País.
Sin vacunas, pero con esperanza
La Universidad de Oxford lanzó en julio el primer ensayo en humanos de una vacuna contra la cepa Bundibugyo. También trabajan en candidatos la Iniciativa Internacional para una Vacuna contra el Sida (IAVI), Moderna y la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI).
Mientras tanto, los tratamientos con antivirales y anticuerpos monoclonales muestran una mortalidad “mucho más baja” en los pacientes, aunque aún no hay terapias específicas aprobadas.
La OMS declaró la emergencia internacional en mayo y alertó que el brote “tiene potencial” para alcanzar las cifras de la epidemia de África Occidental de 2014-2016, la peor de la historia con más de 28.000 casos y 11.000 muertos.
Fuentes: CNN en Español · Infobae · Deutsche Welle · El País