Un giro histórico en una causa que conmueve al país: después de casi nueve años de investigación y un debate oral que se extendió por más de cuatro meses, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Cruz reveló el 20 de agosto de 2026 los fundamentos de la sentencia que terminó con una condena y tres absoluciones por la tragedia del submarino ARA San Juan.
El único condenado
Claudio Villamide, capitán de navío y entonces Comandante de la Fuerza de Submarinos, fue condenado por mayoría a tres años de prisión en suspenso y inhabilitación especial por seis años para ejercer cargos públicos. La mayoría, integrada por los jueces Mario Gabriel Reynaldi y Enrique Nicolás Baronetto, lo encontró autor de “incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso ideal con estrago culposo agravado por el resultado muerte”.
Los magistrados consideraron que Villamide omitió deliberadamente adoptar las medidas de alistamiento, adiestramiento y sostén del material naval, y que además ocultó la falla de la válvula E-19 a su superior directo, el almirante Luis López Mazzeo. Esa omisión, sumada a una orden de repliegue ambigua (“según factibilidad”) cuando el submarino reportó un principio de incendio y cortocircuito en la madrugada del 15 de noviembre de 2017, fue clave para atribuirle responsabilidad penal por la tragedia.