Un hecho conmociona a la localidad santafesina de San Justo. La muerte de Izan Aguirre, un nene de 6 años, está siendo investigada como un posible asesinato, con su madre como principal sospechosa.
La autopsia realizada este jueves en la Morgue Judicial de Santa Fe arrojó el dato clave que los investigadores esperaban: el menor falleció por asfixia. Si bien la causa quedó confirmada, aún resta determinar la mecánica exacta del hecho. Las hipótesis que se manejan incluyen ahorcamiento o ahogamiento, según informaron fuentes del expediente.
El hallazgo que complica la escena
Durante la primera revisión del cuerpo, los médicos del Samco local hallaron cabellos largos en una de las manos del menor. Esta evidencia podría ser clave, ya que los investigadores intentan determinar si el niño forcejeó con otra persona antes de morir. Las muestras fueron enviadas a peritajes para comparar el ADN con los involucrados.
Un llamado al 911 que cambió todo
El caso estalló el miércoles por la tarde, cuando un llamado al 911 alertó sobre una posible situación de violencia en una vivienda ubicada en Sylvestre Begnis, entre Pedro Millán y cortada 27, en el barrio Reyes.
Al llegar, la Policía encontró a R.M., la madre de 22 años, sosteniendo el cuerpo de su hijo en brazos, sin signos vitales. La mujer quedó detenida preventivamente, aunque aún no prestó declaración indagatoria.
La palabra de la familia y la Justicia
En medio de la angustia, una familiar publicó un desgarrador mensaje en redes sociales: "No entendemos qué pasó, qué le pasó. Estoy en mi peor momento", escribió Evelin, la tía del nene, quién lo describió como "un hijo para mí".
El fiscal regional Jorge Nessier confirmó que el nene vivía "solamente con la madre" en una casa pequeña. Además, detalló que un abuelo fue el primero en llegar al hogar tras el aviso, pero el nene ya estaba muerto.
La fiscal Daniela Montegrosso y el fiscal Jorge Nessier ordenaron una serie de medidas para reconstruir las horas previas al hecho: el levantamiento de cámaras de seguridad, el análisis de los teléfonos celulares y el testimonio de los vecinos. Hasta el momento, no había denuncias previas por violencia en la comisaría de la mujer.
La madre fue derivada a la ciudad de Santa Fe y, tras una evaluación inicial, se solicitó que recibiera asistencia psicológica y psiquiátrica. La justicia evalúa pedir una prórroga del plazo para imputar mientras se esperan los resultados de las pericias complementarias, incluyendo los análisis de ADN.
Con información de Tn y La Capital.