En menos de 48 horas, los dos principales polos políticos argentinos activaron su maquinaria electoral para 2027: el peronismo celebró una cumbre clave en el Hotel Emperador, mientras Karina Milei y Mauricio Macri retomaron el diálogo. La eliminación de las PASO, las encuestas y el desencanto social marcan el tablero.

Un espejo político: reencuentros y estrategias

Como si hubiese sonado un disparo de largada imaginario, la política argentina se reactivó en menos de 48 horas con movimientos que marcarán el rumbo de las elecciones de 2027. Por un lado, el peronismo logró sentar en la misma mesa a sus principales referentes tras meses de tensiones. Por el otro, el oficialismo y el PRO retomaron negociaciones para consolidar una alianza electoral.

El martes 11 de agosto, en el Hotel Emperador de la avenida Libertador, se reunieron Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner y otros dirigentes del peronismo. La cumbre, que duró casi cuatro horas, fue el resultado de tres intentos fallidos previos y marcó un punto de inflexión: todos aceptaron dialogar, aunque las heridas internas siguen abiertas.

Casi en paralelo, Karina Milei llamó a Mauricio Macri para proponer una mesa de trabajo conjunta entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO. El contacto se materializó en una reunión en Casa Rosada el jueves, con la presencia de Martín Menem, Eduardo Lule Menem, Diego Santilli, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.

"Pasamos de la disrupción a la búsqueda de resultados. Debemos robustecernos para sostener el proyecto político", reconocen cerca del Presidente y de su hermana.

La cumbre del peronismo: unidad con grietas

La reunión del Hotel Emperador fue un éxito en términos de convocatoria, pero no resolvió las diferencias de fondo. Según fuentes presentes, hubo saludos cordiales, pero no se habló de reconciliación. Kicillof y Máximo no se veían desde octubre pasado, cuando compartieron el escenario de la derrota electoral legislativa.

El operador central de la cumbre fue Sergio Massa, a quien algunos comparan con "el síndico de una quiebra" por su capacidad de hablar con todos los sectores. El exministro de Economía llegó fortalecido tras su rol en la caída del capítulo de extranjerización de tierras de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

La agenda de la cumbre incluyó la defensa de las PASO, el Presupuesto 2027, las transferencias a las provincias y el impuesto a los combustibles. Los dirigentes acordaron un plan de trabajo con reparto de roles, aunque sin fecha precisa para una nueva reunión. Se espera que la mesa vuelva a juntarse en dos semanas, con más representación territorial.

El reparto de roles: quién negocia con quién

Uno de los puntos más interesantes de la cumbre fue la asignación de tareas para negociar con los gobernadores díscolos:

  • Ricardo Quintela se encargará de acercar a Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta).
  • Sergio Massa y Sergio Ziliotto trabajarán con Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén).
  • Máximo Kirchner se ocupará de Santa Cruz.
  • Gerardo Zamora buscará acercar a Hugo Passalacqua (Misiones).

La estrategia es clara: intentar primero el diálogo y, si no hay éxito, amenazar con plantar candidatos propios que compliquen las elecciones locales de los gobernadores que se alineen con LLA.

El PRO y LLA: una alianza pragmática

Del lado oficialista, el objetivo es claro: "conservar el capital político" y dar señales de gobernabilidad antes de que el clima electoral distorsione todos los movimientos. La conversación entre Karina Milei y Macri abrió una etapa de diálogo que podría cristalizar en un acuerdo para las elecciones de 2027.

Sin embargo, en el macrismo hay desconfianza. "Ya nos hicieron esto mil veces. Después nos cagan", apuntan los amarillos. Por eso, Hernán Lacunza mantiene su precandidatura presidencial como una alternativa, mientras aparecen opciones que podrían complicar a Milei, como la del empresario Daniel Hadad o el banquero Jorge Brito.

La negociación más sensible es la de la Ciudad de Buenos Aires, donde Mauricio Macri y Jorge Macri compiten por el liderazgo del PRO porteño. En la Casa Rosada aseguran que el diálogo no es a cambio de resignar la ciudad, y mencionan a Patricia Bullrich y Pilar Ramírez como posibles candidatos libertarios.

El debate por las PASO: la madre de todas las batallas

La eliminación de las PASO se convirtió en el eje de la disputa política. El oficialismo quiere eliminarlas para evitar una interna que exponga las divisiones internas y le quite gobernabilidad. El peronismo, en cambio, las defiende como una herramienta para legitimar candidaturas.

Massa había dicho que convenía eliminarlas, pero ahora cambió de idea: ve posibilidades reales de ganar una interna contra Kicillof y Cristina Kirchner. El gobernador bonaerense, por su parte, está de acuerdo en "que se presenten todos".

El proyecto de eliminación ingresó al Senado el 22 de abril de 2026, pero su tratamiento se postergó. Diego Santilli planifica una sesión para septiembre y viajó a Catamarca para conseguir el apoyo de Raúl Jalil, quien dio a entender que no le preocupa lo que diga el peronismo.

El "ningunismo": el fenómeno que preocupa a todos

Más allá de las internas, un estudio del Observatorio Pulsar de la UBA reveló que el 42% de los argentinos no se identifica con ningún partido político, el valor más alto desde 2023. El informe, titulado "El ascenso del ningunismo", caracteriza a este segmento como "el más numeroso de la sociedad argentina", transversal en edades, géneros y niveles educativos.

"El centro político, en este contexto, no necesariamente expresa moderación programática ni una posición ideológica elaborada. Probablemente funcione como una zona de refugio", señala el estudio.

Este dato explica el apuro de los dos polos por ordenar sus esquemas internos. La sociedad castiga las divisiones injustificadas y premia la unidad, aunque sea forzada. Como reflexiona el sacerdote jesuita Rodrigo Zarazaga: "En la incertidumbre actual, las estrategias partidarias se vuelven conservadoras. Cada fuerza juega menos a conquistar jurisdicciones que a blindar el activo que ya considera suyo".

Las encuestas: un panorama complejo

Los números que manejan tanto el oficialismo como la oposición reflejan un escenario de alta volatilidad:

EncuestaDato clave
UdeSA61% desaprueba la gestión de Milei; 57% cree que el país empeoró
Zubán Córdoba62% votaría por un cambio de gobierno en 2027
Rubikon IntelKicillof: 39% imagen positiva; Cristina: 38%; Massa: 31%
Observatorio Pulsar UBA42% no se identifica con ningún partido

El presidente Javier Milei no repunta en las encuestas: los números que maneja la Casa Rosada lo tienen más cerca de 30 puntos que de 35. La inflación de julio volvió a acelerarse (2,1% mensual, 33,8% interanual) y el riesgo país se acercó a los 500 puntos.

Mirando hacia 2027: los escenarios posibles

El peronismo tiene un año para "ganar y desarmar estas cosas que después no nos van a dejar gobernar", según uno de los asistentes al cónclave. La estrategia incluye sostener las PASO, bloquear la sanción definitiva de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en Diputados y construir una alternativa sólida.

Del lado oficialista, el objetivo es aprobar las reformas antes de octubre y dar señales de certidumbre. La conversación con el PRO corre en paralelo con la intensificación de los diálogos con gobernadores afines, como Raúl Jalil y Elías Suárez.

El escenario más probable es una polarización entre LLA y el peronismo, con un electorado cada vez más desencantado que podría dar lugar a una sorpresa. Emilio Monzó tiene una encuesta propia que muestra que el 16% votaría "seguro" una opción distinta a los dos polos, y un 30% adicional "podría votarlo".

Por ahora, la pelota está en el tejado de los dirigentes: deberán demostrar que pueden superar sus diferencias y ofrecer propuestas que conecten con una sociedad que los observa con escepticismo. La semana de la dulzura terminó, pero las heridas siguen abiertas.