29/07/2026 10:54 - Salud
Durante años, los nutricionistas se han enfrentado a una pregunta sin respuesta clara: ¿por qué dos personas pueden seguir exactamente el mismo plan alimentario y obtener resultados completamente distintos? Un nuevo estudio arroja luz sobre este fenómeno.
Según informaron diversos medios como Infobae, Libertad Digital y El Economista, los hallazgos fueron presentados por Alexa Barad, doctora en ciencias de la nutrición e investigadora posdoctoral de la Universidad de Stanford, en el congreso NUTRITION 2026, celebrado entre el 25 y el 28 de julio en National Harbor, Maryland, Estados Unidos.
El trabajo se basa en datos del ensayo clínico DIETFITS, un estudio que siguió durante un año a más de 600 adultos con dos tipos de dieta saludable: baja en carbohidratos o baja en grasas. Para este nuevo análisis, los investigadores examinaron a 431 participantes con datos genéticos disponibles, evaluando la relación entre su genotipo, el consumo de grasa saturada y los cambios en el colesterol LDL a los seis meses de iniciada la dieta.
Lo que distingue a esta investigación de estudios anteriores es su enfoque genético. En lugar de mirar variantes individuales, los científicos combinaron miles de variantes distribuidas en todo el genoma para construir una puntuación poligénica. Esta calificación estima la tendencia natural de cada persona a tener niveles más altos o más bajos de colesterol LDL.
Los resultados mostraron que entre quienes seguían la dieta baja en carbohidratos, aquellos con una predisposición genética hacia niveles elevados de colesterol LDL tenían mayor probabilidad de ver ese valor aumentar. Este incremento estuvo vinculado a una sensibilidad más pronunciada a la grasa saturada (presente en manteca, carnes rojas y fiambres). Por el contrario, las personas que seguían la dieta baja en grasas no mostraron los mismos patrones.
De acuerdo con el comunicado de la Sociedad Americana de Nutrición (ASN), en el futuro los médicos podrían utilizar estas puntuaciones poligénicas para identificar a quiénes tienen más probabilidades de experimentar respuestas adversas del colesterol LDL ante ciertas dietas. Sin embargo, incluso sin un test genético, la lección es clara: cada individuo reacciona de manera distinta y es fundamental monitorear cómo el organismo responde a los cambios.
Las recomendaciones dietéticas generales indican limitar el consumo de grasa saturada a menos del 10% de las calorías diarias. Para quienes opten por una dieta baja en carbohidratos, la doctora Barad sugiere priorizar fuentes de grasas más saludables:
Fuentes: Infobae, Libertad Digital, El Economista, La Razón.
Alfredo S. Quiroga