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01/11/2025 00:08 • ECONOMIA • ECONOMIA
El 27 de octubre de 2025 los argentinos eligieron a Javier Milei como presidente, prometiendo liberalizar la economía y atraer inversión extranjera. En los días siguientes, el mercado comenzó a evaluar la capacidad del nuevo gobierno para financiar sus operaciones y el acceso a fuentes internacionales de capital.
El 1 de noviembre de 2025, dos de las principales compañías del país anunciaron la colocación de bonos denominados en dólares por un total de US$?1.250?millones. Se trata de YPF y Tecpetrol, que buscaron reforzar sus balances y financiar proyectos de expansión en el sector energético. La operación fue bien recibida por los inversores, que percibieron una señal de estabilidad tras la victoria electoral.
En paralelo, varias provincias argentinas anunciaron la reanudación de emisiones de bonos en dólares, una práctica que había sido limitada durante los últimos años. Estas emisiones, aunque en montos menores que los de las grandes empresas, representan una “oferta de dólares” clave para el Tesoro nacional, pues aumentan la disponibilidad de recursos externos para financiar gastos corrientes y de inversión.
El retorno a la financiación en moneda fuerte indica que, al menos en el corto plazo, los agentes internacionales confían en la dirección política del nuevo gobierno. Sin embargo, el aumento de deuda externa también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal a mediano plazo y la capacidad de Argentina para cumplir con los pagos en un entorno de posibles volatilidades cambiarias.
Los analistas esperan que, si el gobierno logra equilibrar sus reformas con un manejo prudente del endeudamiento, el país podría acceder a mayores volúmenes de financiamiento internacional. Por el contrario, cualquier señal de deterioro macroeconómico podría encarecer los costos de nueva deuda y limitar la capacidad de inversión.