18/06/2026 16:52 - Internacionales
Primera ministra de Japón Sanae Takaichi firmando documento diplomático en cumbre del G7 con banderas de las siete potencias mundiales, expresión determinada, mapa del Estrecho de Taiwán en pantalla de fondo
La declaración final del Grupo de los Siete (G7) incluyó un párrafo contundente sobre la tensión en el Estrecho de Taiwán, un logro diplomático de la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, quien impulsó el tema con firmeza durante la cumbre celebrada en Évian, Francia.
El texto aprobado por las siete potencias mundiales establece: "Reafirmamos nuestra oposición a cualquier intento unilateral de cambiar el statu quo, en particular mediante la fuerza o la coerción, en los mares de China Oriental y Meridional y a través del Estrecho de Taiwán, cuestiones que solo deben resolverse pacíficamente mediante diálogo".
El Estrecho de Taiwán tiene aproximadamente 130 kilómetros de ancho y separa la isla de Taiwán de China continental. Es una de las rutas marítimas más importantes del mundo:
Sanae Takaichi, conocida por su postura firme frente a China, advirtió que Japón debería entrar en alerta si China invade Taiwán, lo que provocaría un refuerzo militar inmediato.
Beijing ordenó represalias contra esas declaraciones, pero la primera ministra las reiteró con resolución, convencida de que representaban los intereses de su nación.
| Punto de tensión | Situación actual | Implicación |
|---|---|---|
| Estrecho de Taiwán | China reclama soberanía total | Riesgo de bloqueo militar |
| Mar de China Meridional | Disputa por islas Spratly y Paracel | Control de rutas comerciales |
| Mar de China Oriental | Disputa con Japón por Senkaku/Diaoyu | Tensión directa con Japón |
La declaración del G7 también incluyó referencias a Corea del Norte y sus ambiciones nucleares. Kim Jong-un mantiene vínculos estrechos con Vladimir Putin, quien a cambio de asistencia militar recibe miles de millones y capacitación misilística para su invasión a Ucrania.
En conferencia de prensa posterior a la cumbre, Takaichi declaró: "El G7 expresó una preocupación unida y seria sobre los controles a la exportación de minerales críticos y la coerción económica".
Japón redujo su dependencia de estos minerales en 15 años, una experiencia que podría servir como modelo para otras potencias.
China controla aproximadamente el 60% de la producción mundial de tierras raras, elementos esenciales para la fabricación de semiconductores, baterías de vehículos eléctricos y tecnología militar. Takaichi advirtió que "la extorsión del régimen chino en la economía global mediante el dominio de las tierras raras no debe repetirse".
La noticia trajo alivio a Taipéi, así como a Filipinas, Vietnam, Indonesia y Australia, todos países con disputas territoriales o económicas con China en la región.
Según una fuente militar europea citada por Infobae: "Una toma de Taiwán por parte de China sería la puerta de entrada de Beijing al Pacífico y su posterior control".
Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y Japón coincidieron en que cualquier disrupción en el estrecho representaría una amenaza global.
El G7 fue sutil pero claro en su último párrafo sobre Asia: "Acogemos con satisfacción la Cumbre de Convergencia Global para el Crecimiento convocada por el presidente Macron el 11 de junio de 2026, con la participación de China". Las potencias buscan diálogo pero mantienen firmeza ante las ambiciones expansionistas del régimen de Xi Jinping.
Alfredo S. Quiroga