06/07/2026 09:04 - Deportes
El 5 de julio de 2026, la FIFA anunció una medida que sacudió al mundo del fútbol: la suspensión de la sanción de un partido al delantero de Estados Unidos, Folarin Balogun (25 años). Esta decisión le permite estar en cancha en el crucial cruce de octavos de final contra Bélgica, programado para el 6 de julio dentro del marco del #mundial-2026.
El desencadenante de esta inusual resolución fue una llamada telefónica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El motivo de la intervención presidencial fue buscar una revisión de la tarjeta roja directa que Balogun había recibido en el minuto 64' durante el partido contra Bosnia y Herzegovina, que concluyó con una victoria de 2-0 para los estadounidenses en la fase de dieciseisavos.
La habilitación de Balogun fue celebrada por el cuerpo técnico de Estados Unidos, liderado por Mauricio Pochettino. El atacante es fundamental para el esquema táctico, ya que es el actual goleador del seleccionado norteamericano en el torneo con 3 goles anotados. Su presencia en el ataque aporta potencia y definición de cara al desafío contra los europeos.
La medida no sentó bien en el rival. La federación belga y su técnico, Rudi García, criticaron duramente la decisión de la FIFA, calificándola de incomprensible e injustificable. Consideran que la intervención política de un mandatario en un asunto disciplinario deportivo establece un precedente peligroso para la equidad competitiva del torneo.
Cabe destacar que existe un precedente similar en el fútbol internacional: Cristiano Ronaldo se benefició de una resolución equivalente en el mes de noviembre, aunque en circunstancias y contextos diferentes.
Alfredo S. Quiroga