08/07/2026 13:03 - Internacionales
Martes 8 de julio de 2026.
El pánico se apoderó temporalmente de Midtown Manhattan durante la mañana del martes cuando trabajadores de la construcción detectaron columnas dobladas y pisos hundidos en el edificio del 235 de East 42nd Street. Esta estructura de 37 pisos, construida en los años 70 y que fuera la antigua sede del gigante farmacéutico Pfizer, actualmente se encuentra en pleno proceso de reconversión para convertirse en más de 1.600 apartamentos de lujo, el proyecto de este tipo más grande en la historia de la ciudad.
El comisionado de Edificios de Nueva York, Ahmed Tigani, confirmó que las dos columnas que cedieron se ubicaban en los pisos 21 y 22, y los hundimientos se extendían hasta el piso 26. Gracias a la pronta detección, se logró evacuar el edificio, así como a otras ocho propiedades aledañas, una escuela, el consulado israelí y varios hoteles, afectando un perímetro total de nueve manzanas cerradas al tráfico.
Con la situación inicialmente calificada como “extremadamente grave” por el alcalde Zohran Mamdani, los equipos de emergencia trabajaron incansablemente. Tigani explicó que el plan consistió en la instalación de puntales, vigas metálicas y acero galvanizado nuevo para reemplazar las columnas dañadas y soportar la carga estructural. El resultado fue un éxito absoluto: el edificio dejó de moverse y la estabilidad fue recuperada, evitando cualquier colapso mayor.
“El edificio está estable. No se ha movido desde que empezamos a monitorearlo más temprano hoy, y tenemos confianza en el plan de emergencia que implementamos para mantenerlo estable”, declaró el comisionado Tigani a la prensa.
Nathan Berman, fundador de MetroLoft (la empresa desarrolladora), sugirió que el peso adicional por la ampliación de los últimos 15 pisos podría haber causado el daño en esas dos columnas específicas, las cuales quizás no fueron reforzadas adecuadamente durante la remodelación. A pesar de este susto, Berman destacó que el 95% del edificio mantiene una estructura sólida e intacta, lo que brinda gran optimismo de cara a la solución definitiva y a la culminación del proyecto de viviendas.
Como resultado de la exitosa estabilización, la ciudad pudo reducir drásticamente el perímetro de evacuación. Las avenidas Segunda y Tercera restablecieron su tráfico vehicular al cierre de la jornada del martes, y la mayoría de los edificios vecinos fueron autorizados para ser reocupados con normalidad. El monitoreo continuará de forma constante, pero los neoyorquinos pueden transitar su vecindario con seguridad gracias a la profesionalidad y rapidez de los equipos de intervención.
Fuente original: Infobae
Alfredo S. Quiroga