21/07/2026 22:59 - Internacionales
El conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026 entre Estados Unidos e Irán ha entrado en una fase de alta intensidad, con bombardeos cruzados y un impacto creciente en la infraestructura civil y militar. Sin embargo, en medio de la incertidumbre, se mantienen vivas las esperanzas de un cese al fuego que permita retomar el diálogo diplomático.
Según informó Infobae, las autoridades kuwaitíes denunciaron que por cuarto día consecutivo sus centrales eléctricas y plantas desalinizadoras fueron blanco de ataques. Afortunadamente, los equipos de emergencia respondieron de inmediato, logrando controlar los incendios y desconectar generadores de manera preventiva para garantizar la seguridad de los sistemas y el suministro básico para la población.
De acuerdo con el The New York Times, el Pentágono informó que las bajas estadounidenses desde el 7 de julio ascendieron a casi 100, la mayoría conmociones cerebrales leves, y el 96% ya regresó al servicio. Desde el inicio del conflicto, se registran 17 militares estadounidenses fallecidos. Irán, por su parte, ha reclamado ataques contra un centro de datos en Baréin.
El conflicto amenaza el comercio global. Según La Nación, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, afectando el estrecho de Bab el-Mandeb por donde pasa el 12% del comercio mundial. El precio del petróleo Brent superó los 90 dólares, lo que subraya la urgencia de una solución pacífica.
A pesar de la decena de noches de bombardeos por parte de EE.UU. y las amenazas de una guerra a gran escala por parte de Teherán, hay razones para el optimismo. Mediadores internacionales, incluyendo a Pakistán, Catar y Omán, han propuesto una tregua de 10 días. Este alto al fuego temporal podría ser el primer paso para desescalar la violencia y sentar las bases para negociaciones de paz duraderas que estabilicen Medio Oriente y protejan a las poblaciones civiles de ambos lados.
Alfredo S. Quiroga