Imago Noticias
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
27/11/2025 08:03 • POLITICA • POLITICA
En el marco de la agenda social del presidente, el Ministerio de Trabajo está elaborando un borrador secreto de reforma laboral. El objetivo es actualizar normas vigentes que datan de la década de 1990 y responder a las demandas de los trabajadores sobre su tiempo libre remunerado.
El texto preliminar contempla varias líneas de acción:
Estas propuestas buscan dar mayor flexibilidad a los empleados y reducir la práctica de “vacaciones forzadas” al final del año.
La Confederación General del Trabajo (CGT) rechazó el borrador, argumentando que "no garantiza un aumento real de los derechos" y que la fraccionación obligatoria podría perjudicar a sectores con jornadas extensas. El periódico Página/12 destacó la postura firme del sindicato, que pidió una participación directa en la redacción del proyecto.
Por su parte, Gerardo Martínez, líder del Consejo de Mayo, señaló que "no hay consenso" y advirtió que la falta de acuerdo entre gobierno y sindicatos podría retrasar la aprobación.
El jefe de Gabinete, Santiago Caputo, sostuvo reuniones con Martínez y otros dirigentes para intentar delinear una versión que pueda ser aceptada por ambas partes. Según Tiempo Argentino, esas charlas se enfocaron en buscar puntos de encuentro, como la posibilidad de mantener la fraccionación pero con un bloque mínimo de 10 días.
El proyecto de reforma laboral será formalmente presentado al Congreso el 9 de diciembre de 2025, según informó Perfil. En el Congreso, la iniciativa pasará por comisiones de Trabajo y Seguridad Social, donde se abrirá un debate público y se podrán presentar enmiendas.
Mientras tanto, la opinión pública sigue dividida: algunos trabajadores ven con esperanza la potencial ampliación de sus períodos de descanso, mientras que los sindicatos temen una disminución de la calidad de las vacaciones.