08/08/2026 10:55 - Internacionales
Colombia al borde de la guerra: la guerrilla del ELN se prepara para el ataque
El 7 de agosto de 2026, Colombia vivió un cambio de paradigma con la asunción de Abelardo de la Espriella como presidente, quien ha prometido poner fin a los diálogos de paz y lanzar una nueva ofensiva militar contra los grupos armados. Ante este escenario, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla izquierdista del país, ha declarado que está listo para la guerra.
Fundado en 1964, el ELN fusionó el marxismo-leninismo con la teología de la liberación y la "teoría del foco" de Che Guevara. A diferencia de las FARC, que se desmovilizaron en 2016 tras un acuerdo de paz, el ELN mantiene que solo depondrá las armas tras una transformación del sistema político y económico de Colombia. El conflicto colombiano de 62 años ha dejado cientos de miles de muertos y millones de desplazados.
En las profundidades de la selva del departamento de Chocó, el comandante del Frente de Guerra Occidental del ELN, conocido bajo el seudónimo de Yerson, afirmó a The Guardian que la guerrilla pasará a la ofensiva si la dirección nacional lo ordena. "Ataques en ciudades, en el campo, donde sea", advirtió. El grupo cuenta con aproximadamente 6.300 miembros entre combatientes y apoyo civil, distribuidos entre Colombia y Venezuela.
Yerson fue crítico con la gestión del expresidente Gustavo Petro, argumentando que las reformas fueron superficiales y que el sistema democrático es una "trampa" controlada por la oligarquía. "La batalla ideológica no se está perdiendo. Estamos en el lado correcto de la historia", sentenció.
De la Espriella, un abogado penalista millonario admirador de Donald Trump, ha dado a los grupos armados un mes para someterse. Su estrategia incluye una profundización de la cooperación de seguridad con Estados Unidos y la construcción de megapresas inspiradas en el modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele.
El ELN se enfrenta al Clan del Golfo, un grupo paramilitar de derecha, por el control del río San Juan, sus recursos mineros y su población.
A pesar de las acusaciones de Naciones Unidas y Human Rights Watch sobre el reclutamiento de menores, Yerson aseguró que sus reglas solo permiten la incorporación de personas mayores de 16 años. La guerrilla opera como un "estado embrionario" que cobra impuestos a toda entidad comercial en su zona de influencia. Aunque afirman que el cultivo de coca ha desaparecido en sus territorios de Chocó, reconocen cobrar impuestos al narcotráfico como a cualquier otro negocio.
El futuro de Colombia se presenta incierto, con un gobierno dispuesto a usar la mano dura y una guerrilla convencida de la legitimidad de su lucha armada, augurando un capítulo de mayor intensidad en el conflicto histórico del país. A pesar de los desafíos, la sociedad civil colombiana sigue anhelando una paz duradera que permita el desarrollo y la reconciliación.
Fuente: The Guardian
Alfredo S. Quiroga