Imago NoticiasMatías Alé confiesa que padece tinnitus: “Es desesperante”
Soledad Pastorutti celebra 30 años en Cosquín 2026 con show bajo la lluvia y caravana final
Fiesta Nacional de la Confluencia 2026: Lit Killah, casa de regalo y 65 mil millones en turismo
Matías Alé revela su batalla contra el tinnitus y una nueva cirugía
07/02/2026 01:11 • Salud
El glioblastoma multiforme (GBM) es el cáncer cerebral maligno más frecuente en adultos y está catalogado por la Organización Mundial de la Salud como el tumor cerebral más agresivo. Se caracteriza por un crecimiento rápido, invasión del tejido circundante y una alta tasa de recaída tras cirugía, radioterapia y quimioterapia.
El estudio, publicado en Cell Reports, muestra que dentro del mismo tumor conviven células con comportamientos muy diferentes, similar a un equipo donde algunos jugadores siguen las reglas y otros no. Esta diversidad dificulta que los fármacos lleguen a eliminar todas las células cancerosas.
Los investigadores identificaron al microARN miR?181d como un regulador central. Un microARN es una pequeña molécula de ARN que modula la expresión de proteínas. En este caso, miR?181d controla la producción de la proteína MGMT, encargada de reparar el ADN dañado por la quimioterapia.
Cuando miR?181d está presente en niveles adecuados, la producción de MGMT se mantiene equilibrada, lo que hace que las células tumorales sean más vulnerables al daño químico. Sin embargo, la quimioterapia reduce los niveles de miR?181d, provocando que algunas células aumenten la expresión de MGMT y adquieran resistencia.
Al reintroducir miR?181d directamente en tumores de modelos preclínicos, los científicos observaron una disminución de la variabilidad de MGMT entre las células, logrando un tumor menos caótico y más susceptible a la quimioterapia.
Con base en estos resultados, el equipo sugiere una estrategia de terapia génica que mantenga estable el nivel de miR?181d dentro del tumor, evitando la emergencia de células resistentes. Aunque la investigación aún se encuentra en fase preclínica, abre la puerta a ensayos clínicos que podrían cambiar el manejo del glioblastoma.
El proyecto contó con la colaboración de Brown University Health (EE.?UU.), University of Minnesota, VisiCELL Medical Inc., Stanford University y Johns Hopkins University. La publicación en una revista de alto impacto subraya la importancia del hallazgo para la comunidad oncológica internacional.
Este cambio de enfoque, que trata al glioblastoma como un ecosistema celular desordenado más que como una masa homogénea, podría allanar el camino para tratamientos más personalizados y eficaces. Si se confirma en humanos, la estabilización de miR?181d tendría el potencial de mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes.
Fuente: Infobae